Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
Se enredan el alma y la carne
en hilos de vapor y piel.
Se fusionan el deseo y el hambre
en un revoltijo de abrazos que no llegan.
Se me mezcla la voz con las lágrimas
y se torna de agua la palabra.
Con un retazo de cielo
me remiendo la cicatriz de los ojos
y la miel de tus pupilas, hijo mío
es la vertiente de donde bebo.
Cuando se trenzan mis manos
con el fuego no distingo
donde terminan mis dedos
y donde comienzan mis versos.