Nunca supe decirte

penabad57

Poeta veterano en el portal
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.
 
Última edición:
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompaño de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levanto una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.

Siempre por alguna razón quedan aglutinadas frases o palabras que entre los sentidos se acallan.
Y sin embargo siempre buscan como salir, en este caso entre tus versos.
Grato leerte.
 
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.
Muy bello poema de amor y vida, me ha gustado mucho amigo penabad. Un abrazo. Paco.
 
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.
Ella ha dejado tanto sembrado que las invertebradas
ilusiones son como un incendio que estalla en los
sentimientos. el poema se hace conjugacion y
deja como un espacio liquido de sensaciones.
felicidades. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.


Tal vez las palabras de amor, como todos los mecanismos delicados, necesiten de tiempos perfectos para manifestarse. Tu poema plantea esa espera, pero augura un final esperanzador.
Es muy profundo el tema, me encantó leerte,
saludos.
 
Lo harás? hablarás al fin con ella? apuesto a que no lo harás, tu miedo es más fuerte que el amor... que un día se juro..! Saludos poeta!
Las relaciones personales, y las íntimas mucho más, son complejas, no es seguramente "miedo a decir" sino en todo caso miedo a no saber encontrar las palabras adecuadas para manifestar tus sentimientos. Es quizá también un problema de nivel de sinceridad con la otra persona y con uno mismo. Gracias por la lectura y el comentario. Un saludo cordial.
 
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.
Se me ha dado por pensar que tal vez no sea necesario que digas nada, después de este poema donde lo has dicho todo. Escribir se te da muy bien compañero. Excelentemente bien. Gracias por compartirlo con nosotros. Abrabesos
 
Profunda y sentida exposición de hechos y detalles que realmente surgen en toda relación.
Pienso que a veces ser sincero cuesta... pero; tampoco lo es todo, porque cada pareja tiene
su propia problemática... recordemos que a veces lo que parece ser... no siempre es. Bellos
versos, para un tema crucial... felicitaciones poeta...
Cordialmente: El Gitano.​
 
A veces las palabras guardan silencio y permanecen ahí, quietas, quizá resguardando un soplo de esperanza, un bello poema, grato leerle, saludos.
 
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.
Dilemas a l estar enamorado, vivimos tantas cosas....


Saludos
 
Profunda y sentida exposición de hechos y detalles que realmente surgen en toda relación.
Pienso que a veces ser sincero cuesta... pero; tampoco lo es todo, porque cada pareja tiene
su propia problemática... recordemos que a veces lo que parece ser... no siempre es. Bellos
versos, para un tema crucial... felicitaciones poeta...
Cordialmente: El Gitano.​
Gracias, Gitano, por la lectura y el amable comentario. Un abrazo.
 
Nunca supe decirte lo que quiero.

Tiembla la raíz de mi palabra
y no sé a qué conduce el estallido.

Pienso mi nombre y después el tuyo,
la verdad enciende un sol
que no ilumina mi caricia,
el pensamiento es un ave que olvida mi ser
y se anuncia en un crepúsculo de sombras.

Nunca he sabido del dulzor de una frase en tu seno,
mis llaves son preguntas,
mi selva cruje con los adioses muertos.

Quiero decirte que la noche no fue amarga,
al contrario, luces y cometas,
cristales encendidos iluminaron el instante
como luciérnagas de eternidad.

A menudo el acertijo de los dos cuerpos
se acompañó de una sílaba,
entonces el meteoro de un suspiro
levantó una vocal
hasta el equinoccio
donde viven los amantes
que una vez fuimos.

Mis versos se columpian
en la llaga ambigua de lo no dicho,
perdona esta herida
que en su reverso quisiera
un paraíso
o una piedad.

Te hablaré algún día
con la rosa de todos los silencios en mi lengua
para que te abras a mí
y los dos seamos un círculo perfecto
que se reescriba eternamente
en la memoria
de las huellas unívocas.
a veces no hay un momento preciso, pero hay un tiempo para todo, grato leerte
 

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