Somos dos hace diez

Te preguntarás

por qué sigo despierto,

qué hago si no estoy

cerrándote el cierre de alma

con un abrazo a traición,

por la espalda.


Como ya sabés

nunca me acuerdo de las fechas,

pero cada dos de cualquier mes

me hablo a mí mismo

y me felicito,

por cada desacierto

que me llevó a dar en la tecla,

a encontrarte,

a mirarte las distancias

que me acortan los suspiros,

a desabrocharte el sostén

y comerte el corazón

sin culpa.


Hoy me acordé,

somos dos hace diez meses,

somos vos y yo

a todo cielo por la calle

y a completo infierno

entre el colchón y las sábanas,

y la sabana de tu animal comefurias

y mi bestia arrancalágrimas

que se evaporan

al calor de las heridas

bajo mi nuca,

cuando me arañás los terremotos

que me crecen en la espalda.


Vos dormís mientras yo

miro el silencio de la noche

entrándote por la boca

y siento como emanás sueños por la nariz

sobre el acolchado azul que te aferra

que te condena a mi cama,

que te esclaviza

a la almohada que partís en dos

como un libro que escribe tu respiración,

dos,

somos dos,

es dos,

estamos

maravillosamente

amarra… dos.


©Todos los derechos reservados por el autor. 22/01/2018 - Marcelo Pavón Suárez - Argentina
 
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Te preguntarás

por qué sigo despierto,

qué hago si no estoy

cerrándote el cierre de alma

con un abrazo a traición,

por la espalda.


Como ya sabés

nunca me acuerdo de las fechas,

pero cada dos de cualquier mes

me hablo a mí mismo

y me felicito,

por cada desacierto

que me llevó a dar en la tecla,

a encontrarte,

a mirarte las distancias

que me acortan los suspiros,

a desabrocharte el sostén

y comerte el corazón

sin culpa.


Hoy me acordé,

somos dos hace diez meses,

somos vos y yo

a todo cielo por la calle

y a completo infierno

entre el colchón y las sábanas,

y la sabana de tu animal comefurias

y mi bestia arrancalágrimas

que se evaporan

al calor de las heridas

bajo mi nuca,

cuando me arañás los terremotos

que me crecen en la espalda.


Vos dormís mientras yo

miro el silencio de la noche

entrándote por la boca

y siento como emanás sueños por la nariz

sobre el acolchado azul que te aferra

que te condena a mi cama,

que te esclaviza

a la almohada que partís en dos

como un libro que escribe tu respiración,

dos,

somos dos,

es dos,

estamos

maravillosamente

amarra… dos.


©Todos los derechos reservados por el autor. 22/01/2018 - Marcelo Pavón Suárez - Argentina
Que puedo decir amigo Marcelo, precioso poema de amor y mucho más, sugerenters imágenes y sensibles y certeras metáforas, definitivamente me tienes ganado para tu causa poética, me encantan tus poemas. Un abrazo. Paco.
 
Que puedo decir amigo Marcelo, precioso poema de amor y mucho más, sugerenters imágenes y sensibles y certeras metáforas, definitivamente me tienes ganado para tu causa poética, me encantan tus poemas. Un abrazo. Paco.
Hola mi hermano Paco. Como siempre es un privilegio recibir tus palabras y tu visita por este rincón. Te abrazo fuertemente!
 

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