spring
Sonriendo...
Para todo
Vamos Señor,
¡Despabila esa languidez!
Ese deprimo que trae arrastra tu alma
esfuérzate por alcanzar tus voluntades,
aun hay requiebros en tu huerto
que aunque otoñales estén
conservan sus añejas esencias para ti,
aun trina el candor de tus herederas sonrisas
y ellas merecen izar tu bandera,
no has pensado acaso en tu aislada sensación
que puedes ser símbolo patrio en tu fundado rincón,
que hay quienes padecen contigo tu perdida de arrojo.
¡No hay alegato para ello!
Mas que entender que eres débil, sensiblemente
empático con la nostálgica tristeza que atrae tu reino interno,
esfuérzate y has dormitar ese efecto con tu guitarra acuestas
déjalo calmo, sereno en el mar de los lamentos
quien con su donosura disolverá su voz.
¡Saca el coraje de su órbita viciosa!
En expansiva frecuencia equilibrará su tono
y que sea música senil que a todos deje atónitos,
abrazados a tu honorable causa:
mas no reniegues con arrogancia de sus amparos,
sé ejemplo de firmeza, de guerrero en guerra
en el mundo de los vivos muertos o muertos vivos
y como cedro bien plantado en su propio vergel
deja en alto el honor de las manos que te enraizaron
y en las que a su vez tú has alumbrado benditos retoños.
Para todo el bálsamo es el amor, Señor.
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