Ese Alberto
Poeta recién llegado
No queda ya de mí en los pensamientos,
los espacios, la gente, los sentires,
recuerdos o un espejo en que te mires,
colores del pasado; amarillentos.
¡Qué cubran!, si alguien tiene sentimientos,
la imagen desojada en que suspires,
que sólo servirá para que tires...
de un viento solitario, sin momentos.
No queda en los espacios infinitos
señal alguna de tus andaduras,
las ventas dan por cierto los escritos
y yo siempre negando esas locuras,
de malvas o clarines entre gritos
que moran en las frías sepulturas.
los espacios, la gente, los sentires,
recuerdos o un espejo en que te mires,
colores del pasado; amarillentos.
¡Qué cubran!, si alguien tiene sentimientos,
la imagen desojada en que suspires,
que sólo servirá para que tires...
de un viento solitario, sin momentos.
No queda en los espacios infinitos
señal alguna de tus andaduras,
las ventas dan por cierto los escritos
y yo siempre negando esas locuras,
de malvas o clarines entre gritos
que moran en las frías sepulturas.
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