anbel
Poeta fiel al portal
Me levanté con mal sabor de boca, ese regusto amargo que te obliga a cepillar los dientes ya, sin más dilación. Que rico el colutorio posterior, fresco con sabor a menta. Respiro mejor. Me asomo a la ventana y todavía llovizna, nubes grises que amenazan más agua, que seguramente lo limpiaran todo menos las almas. Y los miro a ellos, a mis perros, que con sus ojitos parecen estar diciéndome ¡nos animamos y salimos! Me río, ¿qué puedo hacer ante esos ojillos tan expresivos que lo entienden y comprenden todo?, ¡incluso a mí, cuando ni yo misma lo hago! Salimos y cada cual parece ir a lo suyo, de vez en cuando un ¡buenos días!, poco más…Es primera hora y los motores de nuestras vidas aun se están poniendo en marcha, no es hora de malgastar la energía con palabras, aunque a mí no me importa hacerlo…