Camy
Camelia Miranda
Endulza tu palabra
la infusión de mi espíritu desasistido,
cuando creo que el viento
ha soplado toda esperanza
y de sequía,
mi suelo languidece.
Y convocas,
la calma en extravío
conmoviendo mi yerto mirar,
abanicando suavemente
el crepúsculo en mi ventana,
invitando a mi desazón
a esbozar una sonrisa,
cuando el gris de mis horas
le da paso a la luz que me ofreces.
No te lo he dicho aún…
-en mi próxima aurora serás lago
para cuando me refleje en ella-