Bajo una luz más amplia-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Hablar no es malo,

lo dices con la voz chiquita

de quién tuvo la certeza

de encontrarse bajo una luz

más amplia. Y es tu pecho

y tu caricia, una inmensidad

que conturba el oído. Lo engrandece

y lo posibilita. Es cierto,

te concedo el turno de palabra, y

procedo ensimismado a desnudarte.

La cintura tan amplia, mi cuerpo

que se insinúa y, en la delgadez

de una sola hoja estival, renace

y se retracta de cada una de sus

inútiles palabras, de todas las palabras.

Todo el silencio se hace de repente.

Masas de nebulosas inciertas, prometen

sonrisas y alegorías de pájaros. Bajo

tus brazos, un ave se agazapa meticulosa,

y yo, no tengo más remedio, acaricio

el leve lóbulo inclinado de tus párpados.

Contengo la respiración, el vago sonido

de esquirlas en la tarde, me conmueve

y seduce, con su sonoridad elegante.

Busco las pestañas, los párpados mojados,

las piernas indecisas, enmarañadas en

jaulas de broza y maleza amarilla.

La lluvia cae, desbrozando la eternidad.

Yo busco, y tú me buscas, como si el tiempo

se hiciera mano acogedora en tu vientre.

Como si la edad de la inocencia, mezclara

aceites e inciensos de tu botella engalanada.

Y te quiero, mientras en la calle se hace

la lluvia, nuevamente-.©
 
Masas de nebulosas inciertas, prometen

sonrisas y alegorías de pájaros


Adoré el vocabulario que empleaste para narrar esta romántica y preciosa escena pasional.
Te felicito, celebro haber conocido tu obra.
Un abrazo :)
 
Hablar no es malo,

lo dices con la voz chiquita

de quién tuvo la certeza

de encontrarse bajo una luz

más amplia. Y es tu pecho

y tu caricia, una inmensidad

que conturba el oído. Lo engrandece

y lo posibilita. Es cierto,

te concedo el turno de palabra, y

procedo ensimismado a desnudarte.

La cintura tan amplia, mi cuerpo

que se insinúa y, en la delgadez

de una sola hoja estival, renace

y se retracta de cada una de sus

inútiles palabras, de todas las palabras.

Todo el silencio se hace de repente.

Masas de nebulosas inciertas, prometen

sonrisas y alegorías de pájaros. Bajo

tus brazos, un ave se agazapa meticulosa,

y yo, no tengo más remedio, acaricio

el leve lóbulo inclinado de tus párpados.

Contengo la respiración, el vago sonido

de esquirlas en la tarde, me conmueve

y seduce, con su sonoridad elegante.

Busco las pestañas, los párpados mojados,

las piernas indecisas, enmarañadas en

jaulas de broza y maleza amarilla.

La lluvia cae, desbrozando la eternidad.

Yo busco, y tú me buscas, como si el tiempo

se hiciera mano acogedora en tu vientre.

Como si la edad de la inocencia, mezclara

aceites e inciensos de tu botella engalanada.

Y te quiero, mientras en la calle se hace

la lluvia, nuevamente-.©
Romántica inspiración hecha poesía nos dejas Ben, donde cada verso
envuelve al lector de principio a fin. Ha sido un placer poder pasar
por tu espacio. Un abrazo. Tere
 
Hablar no es malo,

lo dices con la voz chiquita

de quién tuvo la certeza

de encontrarse bajo una luz

más amplia. Y es tu pecho

y tu caricia, una inmensidad

que conturba el oído. Lo engrandece

y lo posibilita. Es cierto,

te concedo el turno de palabra, y

procedo ensimismado a desnudarte.

La cintura tan amplia, mi cuerpo

que se insinúa y, en la delgadez

de una sola hoja estival, renace

y se retracta de cada una de sus

inútiles palabras, de todas las palabras.

Todo el silencio se hace de repente.

Masas de nebulosas inciertas, prometen

sonrisas y alegorías de pájaros. Bajo

tus brazos, un ave se agazapa meticulosa,

y yo, no tengo más remedio, acaricio

el leve lóbulo inclinado de tus párpados.

Contengo la respiración, el vago sonido

de esquirlas en la tarde, me conmueve

y seduce, con su sonoridad elegante.

Busco las pestañas, los párpados mojados,

las piernas indecisas, enmarañadas en

jaulas de broza y maleza amarilla.

La lluvia cae, desbrozando la eternidad.

Yo busco, y tú me buscas, como si el tiempo

se hiciera mano acogedora en tu vientre.

Como si la edad de la inocencia, mezclara

aceites e inciensos de tu botella engalanada.

Y te quiero, mientras en la calle se hace

la lluvia, nuevamente-.©
Sutil sensualidad para una bella escritura, sensibilidad y talento amigo Ben. Abrazote vuela. Paco.
 
Hablar no es malo,

lo dices con la voz chiquita

de quién tuvo la certeza

de encontrarse bajo una luz

más amplia. Y es tu pecho

y tu caricia, una inmensidad

que conturba el oído. Lo engrandece

y lo posibilita. Es cierto,

te concedo el turno de palabra, y

procedo ensimismado a desnudarte.

La cintura tan amplia, mi cuerpo

que se insinúa y, en la delgadez

de una sola hoja estival, renace

y se retracta de cada una de sus

inútiles palabras, de todas las palabras.

Todo el silencio se hace de repente.

Masas de nebulosas inciertas, prometen

sonrisas y alegorías de pájaros. Bajo

tus brazos, un ave se agazapa meticulosa,

y yo, no tengo más remedio, acaricio

el leve lóbulo inclinado de tus párpados.

Contengo la respiración, el vago sonido

de esquirlas en la tarde, me conmueve

y seduce, con su sonoridad elegante.

Busco las pestañas, los párpados mojados,

las piernas indecisas, enmarañadas en

jaulas de broza y maleza amarilla.

La lluvia cae, desbrozando la eternidad.

Yo busco, y tú me buscas, como si el tiempo

se hiciera mano acogedora en tu vientre.

Como si la edad de la inocencia, mezclara

aceites e inciensos de tu botella engalanada.

Y te quiero, mientras en la calle se hace

la lluvia, nuevamente-.©
Escena pasional que reduce los elementos a esa magia
de entrega. buscar y a la vez querer llegar a ese amanecer
donde el empape de las sensaciones es sublimente amorosa.
excelente. saludos de luzyabsenta
 
Hablar no es malo,

lo dices con la voz chiquita

de quién tuvo la certeza

de encontrarse bajo una luz

más amplia. Y es tu pecho

y tu caricia, una inmensidad

que conturba el oído. Lo engrandece

y lo posibilita. Es cierto,

te concedo el turno de palabra, y

procedo ensimismado a desnudarte.

La cintura tan amplia, mi cuerpo

que se insinúa y, en la delgadez

de una sola hoja estival, renace

y se retracta de cada una de sus

inútiles palabras, de todas las palabras.

Todo el silencio se hace de repente.

Masas de nebulosas inciertas, prometen

sonrisas y alegorías de pájaros. Bajo

tus brazos, un ave se agazapa meticulosa,

y yo, no tengo más remedio, acaricio

el leve lóbulo inclinado de tus párpados.

Contengo la respiración, el vago sonido

de esquirlas en la tarde, me conmueve

y seduce, con su sonoridad elegante.

Busco las pestañas, los párpados mojados,

las piernas indecisas, enmarañadas en

jaulas de broza y maleza amarilla.

La lluvia cae, desbrozando la eternidad.

Yo busco, y tú me buscas, como si el tiempo

se hiciera mano acogedora en tu vientre.

Como si la edad de la inocencia, mezclara

aceites e inciensos de tu botella engalanada.

Y te quiero, mientras en la calle se hace

la lluvia, nuevamente-.©


Sensual romanticismo se expresa en tus versos BEN.
Me ha sido grata tu inspiración. Saludiness
 
Yo he de seguir mi camino, querida Spring, por esto indago e investigo todo lo que puedo y está a mi alcance poético, gracias mil por tu comentario, amiga, un abrazo!
 

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