Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:
"No voy a negarme a los recuerdos".
Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.
Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.
Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.
Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
"No voy a negarme a los recuerdos".
Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.
Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.
Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.
Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
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