Dándonos la vida

Luis de Pablos

Poeta veterano en el Portal
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:

"No voy a negarme a los recuerdos".

Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.

Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.

Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.

Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
 
Última edición:
Un delicioso poema, que nos regala una gran lección de elegir una forma consciente de vivir
evocando siempre, sólo lo alturado...y eso incluye al amor. Lo cierto es que, buenos o malos
no se puede vivir sin recuerdos poeta... Una gran verdad. Felicitaciones...

Cordialmente: Iván Terranova Cruz
( El Gitano )​
 
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:

"No voy a negarme a los recuerdos".

Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.

Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.

Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.

Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
Muy bello y emotivo poema como siempre amigo Luis, sin recuerdos no seríamos casi nada, un instante que se repite en el efímero presente. Abrazote vuela. Paco.
 
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:

"No voy a negarme a los recuerdos".

Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.

Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.

Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.

Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
Muy bello lo que dices, la realidad del recuerdo es una urgencia del sentimiento que no deja de latir, me ha encantado. Un saludo cordial.
 
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:

"No voy a negarme a los recuerdos".

Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.

Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.

Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.

Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
Magnífico Luis, eso es amor, quien lo vivio lo sabe. Verdaderamente hermoso desde la primera estrofa hasta la última,que es para guardar.
"que dandonos la vida, no nos condena a muerte"
Un abrazo entrañable, con admiración y respeto.
Isabel.
 
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:

"No voy a negarme a los recuerdos".

Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.

Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.

Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.

Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.

Excelentes reflexiones vestidas de poesía nos regalas amigo Pablos. Es un verdadero placer detenerse en tus versos y disfrutar de su lectura.
Mi enhorabuena amigo. Un fuerte abrazo.
 
Un delicioso poema, que nos regala una gran lección de elegir una forma consciente de vivir
evocando siempre, sólo lo alturado...y eso incluye al amor. Lo cierto es que, buenos o malos
no se puede vivir sin recuerdos poeta... Una gran verdad. Felicitaciones...

Cordialmente: Iván Terranova Cruz
( El Gitano )​
Muchas gracias.

Un abrazo.
 
Y voy y me digo muy serio, eso sí, muy serio:

"No voy a negarme a los recuerdos".

Como si fuera posible cerrar
la espita de los besos.
El tambor que rige los latidos.
Las alas que levantan vuelos
o la selva inmensa
que resguarda su nombre.

Cómo voy a negar a la amapola
su rojo y su trigal.
Al río su cauce y su ribera.
Al amor su piel y su esperanza.

Si no hay nada más
que expanda el horizonte,
nada más que merezca
lágrimas de arena.

Y por eso lo buscamos como al oro.
Como algo exótico y extraño
que dándonos la vida,
no nos condena a la muerte.
El recuerdo en sus valores es ese territoro de vida
que se nos ofrece para seguir sintiendo en el presente.
excelentes ondas donde el amor se suspende en esos
ambitos vividos. felicidades. excelente. saludos de
luzyabsenta
 
Magnífico Luis, eso es amor, quien lo vivio lo sabe. Verdaderamente hermoso desde la primera estrofa hasta la última,que es para guardar.
"que dandonos la vida, no nos condena a muerte"
Un abrazo entrañable, con admiración y respeto.
Isabel.
Gracias, mi querida Isabel. Qué bonito lo que dices, a veces me gustan más vuestros comentarios que mis cosillas. Este es uno de esos casos.

Un beso.
 

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