Moraleja: aléjate del fuego, porque quema.
Hoy tengo un pensamiento a ras de suelo
por la polilla gris que sobrevuela
la luz agonizante de una vela
cuando en la madrugada me desvelo:
¿Qué loco afán, qué ímpetu, qué celo
lleva a la mariposa, aunque le duela,
a esa trémula lumbre que la encela
a riesgo de quemarse con su anhelo?
Humos serán en el oscuro cielo
sus lindas alas, de tan fina tela;
no hay en el lepidóptero cautela
y le vence la llama en ese duelo.
Me brinda una lección esta conseja
que puedo traducir en moraleja
si el pareado me deja:
El que con fuego juega, en fatal suerte,
con ese juego puede hallar la muerte
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Genial ha sido dejar el pareado como versos de cierre; y genial el estrambote, con la chispita de humor (""si el pareado me deja"", jajajajajajajajaja), sabiamente dejando el heptasílabo (usando la sinéresis en "pareado") como tercer verso.
A mi juicio, no hay fallo alguno en este genial soneto inglés con estrambote. Todos los ritmos, clavados.
El mensaje, soberbio, y muy acertado, sí señor, lo aplaudo.
Todas las estrofas merecen reconocimiento, mas quiero señalar ésta:
¿Qué loco afán, qué ímpetu, qué celo
lleva a la mariposa, aunque le duela,
a esa trémula lumbre que la encela
a riesgo de quemarse con su anhelo?
Esta estrofa la encuentro de antología, muy evocadora de las conductas del ser humano en todos los terrenos, incluido el terreno del arrebato, del amor, de la pasión.
Me pongo en pie, y te aplaudo.
Un fuerte abrazo, querido Juan Ramón.