Camy
Camelia Miranda
Se despuntan las sombras en la losa vacía,
misioneras destapan espejismos guardados,
de baladas que rondan a la cita tardía,
de luceros perdidos en los versos colgados.
Y se calcan tan duras con voraz profecía
que maceran suspiros en sus ojos cansados,
de sequía por hojas, de coloquios por vía,
de cencerros sonoros que se agitan osados.
Y mirando las cartas que revelan certezas
de cardúmenes mustios sujetando fracturas,
ya precisan un halo de vivaces malezas.
Un racimo de flores en sus manos maduras
desgranando balances en mudez por vilezas
por la quilla de sepias, un bajel de ataduras.
A Belén