Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me sorprendió la noche
leve sin darme cuenta,
en esa inexorable paz
quietud de pensamiento,
esa que ahuyenta lejos
las negras musarañas
de la psique del hombre
.
Me envolvió entonces
su primorosa imagen,
liviana entrando
y muy silente,
por la ventana abierta
de mi mente,
para posarse cual
luminosa estrella,
sobre mi alma
que recibió ardiente
Caminé mucho
sin rumbo y sin sentido
por solitarios valles
y senderos perdidos,
para al fin alcanzar
saciar la sed abrasadora
de mi ser,
en su refrescante
y transparente fuente
Al fin pude entender,
mujer amada,
que un caminante
aunque perdido,
pero con fe certera
y esperanza ,
puede encontrar
el camino perdido,
en los brazos extendidos
de la mujer soñada
RRegis
leve sin darme cuenta,
en esa inexorable paz
quietud de pensamiento,
esa que ahuyenta lejos
las negras musarañas
de la psique del hombre
.
Me envolvió entonces
su primorosa imagen,
liviana entrando
y muy silente,
por la ventana abierta
de mi mente,
para posarse cual
luminosa estrella,
sobre mi alma
que recibió ardiente
Caminé mucho
sin rumbo y sin sentido
por solitarios valles
y senderos perdidos,
para al fin alcanzar
saciar la sed abrasadora
de mi ser,
en su refrescante
y transparente fuente
Al fin pude entender,
mujer amada,
que un caminante
aunque perdido,
pero con fe certera
y esperanza ,
puede encontrar
el camino perdido,
en los brazos extendidos
de la mujer soñada
RRegis
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