Rosario Martín
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los tréboles de cuatro hojas que encontraste
resultaron ser estériles
y los trozos de mondadura que lanzabas
úteros vacíos...
Fueron mil pesetas tiradas a la basura
y el cachito de romero verde
simplemente se secó...
Nunca viste los ojos de aquella predicción
y aquel hogar que dibujó la gitana
llegó sin chimenea.
"La necesidad emocional que sientes
será recompensada"-dijo la echadora de cartas-
El Mago era miope;
la emperatriz amnésica,
el loco un cuerdo cabrón
y el ermitaño un alcohólico...
Estaba claro: "El amor de tu vida
jamás te encendería un cigarro
después de follar..."
Rosario Martín
resultaron ser estériles
y los trozos de mondadura que lanzabas
úteros vacíos...
Fueron mil pesetas tiradas a la basura
y el cachito de romero verde
simplemente se secó...
Nunca viste los ojos de aquella predicción
y aquel hogar que dibujó la gitana
llegó sin chimenea.
"La necesidad emocional que sientes
será recompensada"-dijo la echadora de cartas-
El Mago era miope;
la emperatriz amnésica,
el loco un cuerdo cabrón
y el ermitaño un alcohólico...
Estaba claro: "El amor de tu vida
jamás te encendería un cigarro
después de follar..."
Rosario Martín