Aquel verano

penabad57

Poeta veterano en el portal
Parpadea el piloto de un automóvil en tu seno.
Eras tú en agosto la luz que se quiebra,
el naranja que corrompe la virtud del cielo,
un cuerpo barnizado por las olas de la huida.
Fue durante un verano de largas carreteras,
el sur combatía en alguna parte
y en tus ojos aún crepitaba el acento de una herida.
Entonces tú no eras más que el verde de cien pupilas
colgantes, la arquitectura de un girasol sonámbulo.
Nos amamos en el vértice, bajo el sudor de los árboles,
en todos los sitios que nadie nombra, con el corazón
ardiendo, ciegos como dos soles moribundos.
 
Parpadea el piloto de un automóvil en tu seno.
Eras tú en agosto la luz que se quiebra,
el naranja que corrompe la virtud del cielo,
un cuerpo barnizado por las olas de la huida.
Fue durante un verano de largas carreteras,
el sur combatía en alguna parte
y en tus ojos aún crepitaba el acento de una herida.
Entonces tú no eras más que el verde de cien pupilas
colgantes, la arquitectura de un girasol sonámbulo.
Nos amamos en el vértice, bajo el sudor de los árboles,
en todos los sitios que nadie nombra, con el corazón
ardiendo, ciegos como dos soles moribundos.

Muy grato encontrar su poesía...
Su pluma plasma versos con gran apego dejando fluir y sin reserva los momentos
atados a los sentimientos a través del tiempo.
Saludos de pluma a pluma!!!
 
Parpadea el piloto de un automóvil en tu seno.
Eras tú en agosto la luz que se quiebra,
el naranja que corrompe la virtud del cielo,
un cuerpo barnizado por las olas de la huida.
Fue durante un verano de largas carreteras,
el sur combatía en alguna parte
y en tus ojos aún crepitaba el acento de una herida.
Entonces tú no eras más que el verde de cien pupilas
colgantes, la arquitectura de un girasol sonámbulo.
Nos amamos en el vértice, bajo el sudor de los árboles,
en todos los sitios que nadie nombra, con el corazón
ardiendo, ciegos como dos soles moribundos.
Muy bellos versos enamorados, el amor triunfa sin duda en ellos. Abrazote vuela amigo penabad. Paco.
 
Parpadea el piloto de un automóvil en tu seno.
Eras tú en agosto la luz que se quiebra,
el naranja que corrompe la virtud del cielo,
un cuerpo barnizado por las olas de la huida.
Fue durante un verano de largas carreteras,
el sur combatía en alguna parte
y en tus ojos aún crepitaba el acento de una herida.
Entonces tú no eras más que el verde de cien pupilas
colgantes, la arquitectura de un girasol sonámbulo.
Nos amamos en el vértice, bajo el sudor de los árboles,
en todos los sitios que nadie nombra, con el corazón
ardiendo, ciegos como dos soles moribundos.


Estupenda escena penabad, ardiente como el verano, época en que todos parece tenemos una historia de amor que contar.
Un gusto pasar y detenerme, mis saludiness para ti.
 
Parpadea el piloto de un automóvil en tu seno.
Eras tú en agosto la luz que se quiebra,
el naranja que corrompe la virtud del cielo,
un cuerpo barnizado por las olas de la huida.
Fue durante un verano de largas carreteras,
el sur combatía en alguna parte
y en tus ojos aún crepitaba el acento de una herida.
Entonces tú no eras más que el verde de cien pupilas
colgantes, la arquitectura de un girasol sonámbulo.
Nos amamos en el vértice, bajo el sudor de los árboles,
en todos los sitios que nadie nombra, con el corazón
ardiendo, ciegos como dos soles moribundos.

Aquí hay poesía, y algunos versos realmente brillantes. Además suena muy bien cuando lo recitas. Bravo!! Enhorabuena, poeta. Saludos con mi afecto.
 

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