Cielos deslumbrantes

Julius 12

Poeta que considera el portal su segunda casa
Jugabas amiga,
te mecías sonriendo en las ondulaciones
de las olas y en los bailes con fogatas
y carcajadas.
El mar indiferente preñaba tu esbeltez
y el luminoso cielo fraguaba tu piel adormecida.
Solo por algunas horas no estabas,
pero volvías cada mañana a explorar el mar
amiga.
Si te aburría solearte paseabas por la extensión
de arena húmeda.
Te divisaba más allá de los riscos, casi en el
espigón y de pronto, en devoción ante el mar,
arrojando con destreza diminutos cantos veloces.
La juventud empezaba a irse amiga ...
Pero te seducían los revoltosos veranos de
mar y de arena.
¿Para qué detenerse en el tiempo traidor?
Aun en los tediosos zarandeos nocturnos
seguiste los escarceos hasta que un súbito
presentimiento te acosó y pudiste escapar de
los spedd- sail que pretendían el cerco...
Corrías veloz para tu suerte amiga...
Nadie lograría encerrarte. Con rapidez
llegaste a la cueva a salvo de los insensatos.
La conmoción te expuso al agobio. Tu corazón
explotaba entre los muros de rocas y aún inerme,
de repente lanzaste tu gran carcajada...
 
Última edición:
Jugabas amiga,
te mecías sonriendo con las ondulaciones
amiga de las olas y de los bailes con fogatas
y carcajadas.
El mar indiferente preñaba tu esbeltez
y el luminoso cielo fraguaba tu piel adormecida.
Solo por algunas horas no estabas,
pero volvías cada mañana a nadar largamente,
amiga.
Si te aburría solearte paseabas por la extensión
de arena húmeda.
Te divisaban más allá de los riscos, casi en el
espigón y de pronto, detenida ante el mar,
diestramente arrojabas rocas de cantos veloces.
La juventud empezaba a irse amiga ...
Pero te complacían los veranos revoltosos de
mar y de arena.
¿Para qué detenerse en el tiempo traidor?
Aunque los nocturnos zarandeos te aburriesen
proseguiste en el juego hasta que un súbito
presentimiento te acosó y pudiste escapar de
los spedd- sail que pretendían cercarte...
Corrías veloz para tu suerte amiga...
Nadie lograría encerrarte. Con rapidez
llegaste a la cueva a salvo de los insensatos.
La conmoción te expuso al agobio. Tu corazón
latía entre esos muros de rocas y aun inerme,
de repente lanzaste tu gran carcajada...
Una sirena?
Saludos cordiales, Julius.
 
Buen día Sergio amigo, ¿ Cómo deseas suponerla tú?... Yo no la veo más que como una jóven concreta en el límite de su juventud y con un factor subjetivo de falta de identidad. Gracias, poeta por participar y quedo abierto al diálogo para más tarde pues ya me preparo para mi tarea diaria. Saludo fraterno y agradecido. Julius
 
Te saludo estimada poetisa Nancy agradeciendo tu sustancioso comentario. Saludo fraterno de Julius
 
Jugabas amiga,
te mecías sonriendo con las ondulaciones
amiga de las olas y de los bailes con fogatas
y carcajadas.
El mar indiferente preñaba tu esbeltez
y el luminoso cielo fraguaba tu piel adormecida.
Solo por algunas horas no estabas,
pero volvías cada mañana a nadar largamente,
amiga.
Si te aburría solearte paseabas por la extensión
de arena húmeda.
Te divisaban más allá de los riscos, casi en el
espigón y de pronto, detenida ante el mar,
diestramente arrojabas rocas de cantos veloces.
La juventud empezaba a irse amiga ...
Pero te complacían los veranos revoltosos de
mar y de arena.
¿Para qué detenerse en el tiempo traidor?
Aunque los nocturnos zarandeos te aburriesen
proseguiste en el juego hasta que un súbito
presentimiento te acosó y pudiste escapar de
los spedd- sail que pretendían cercarte...
Corrías veloz para tu suerte amiga...
Nadie lograría encerrarte. Con rapidez
llegaste a la cueva a salvo de los insensatos.
La conmoción te expuso al agobio. Tu corazón
latía entre esos muros de rocas y aun inerme,
de repente lanzaste tu gran carcajada...

Tus poemas llegan amigo Julius. Es un placer disfrutar de su lectura.
Un eterno abrazo.
 
Es un poema muy particular y que da para varias interpretaciones (esa es virtud del poeta) pero que en su centro es alguien que vive su vida a su manera con un grito de libertad en el alma, sin importar el resto, maravillosos versos, saludos Alex.
Me recordó esta canción:
 
Es un poema muy particular y que da para varias interpretaciones (esa es virtud del poeta) pero que en su centro es alguien que vive su vida a su manera con un grito de libertad en el alma, sin importar el resto, maravillosos versos, saludos Alex.
Me recordó esta canción:
Amigo poeta Rainbow; me parece una excelente interpretación: Vivir plenamente es la magnitud de la libertad que debemos alcanzar... Agradezco tu paso por esta playa. Saludo fraterno. Julius
P.D. Disfruté la hermosa canción de Maná. Gracias por la amabilidad
 
Última edición:
Jugabas amiga,
te mecías sonriendo con las ondulaciones
amiga de las olas y de los bailes con fogatas
y carcajadas.
El mar indiferente preñaba tu esbeltez
y el luminoso cielo fraguaba tu piel adormecida.
Solo por algunas horas no estabas,
pero volvías cada mañana a nadar largamente,
amiga.
Si te aburría solearte paseabas por la extensión
de arena húmeda.
Te divisaban más allá de los riscos, casi en el
espigón y de pronto, detenida ante el mar,
diestramente arrojabas rocas de cantos veloces.
La juventud empezaba a irse amiga ...
Pero te complacían los veranos revoltosos de
mar y de arena.
¿Para qué detenerse en el tiempo traidor?
Aunque los nocturnos zarandeos te aburriesen
proseguiste en el juego hasta que un súbito
presentimiento te acosó y pudiste escapar de
los spedd- sail que pretendían cercarte...
Corrías veloz para tu suerte amiga...
Nadie lograría encerrarte. Con rapidez
llegaste a la cueva a salvo de los insensatos.
La conmoción te expuso al agobio. Tu corazón
latía entre esos muros de rocas y aun inerme,
de repente lanzaste tu gran carcajada...


Este poema es una pincelada, un cuadro de un alma, o una escena muy brillante de cine.
Me hace pensar en un profundo y místico sentido de la libertad.
Feliz semana poeta, que nunca te falte tu bella inspiración. Un abrazo :)
 
En verdad es muy cierto lo que dices al respecto, pero vale la pena considerarla un valor inalienable aunque nos cueste. Gracias por pasar por mis letras poeta Manfred; retribuyo tu saludo. Julius.
 
Muchísimas gracias Anamer por tu hermosa valoración para este poema. Y retribuyo ese beso cariñoso con mucho respeto. Julius
 
Jugabas amiga,
te mecías sonriendo con las ondulaciones
amiga de las olas y de los bailes con fogatas
y carcajadas.
El mar indiferente preñaba tu esbeltez
y el luminoso cielo fraguaba tu piel adormecida.
Solo por algunas horas no estabas,
pero volvías cada mañana a nadar largamente,
amiga.
Si te aburría solearte paseabas por la extensión
de arena húmeda.
Te divisaban más allá de los riscos, casi en el
espigón y de pronto, detenida ante el mar,
diestramente arrojabas rocas de cantos veloces.
La juventud empezaba a irse amiga ...
Pero te complacían los veranos revoltosos de
mar y de arena.
¿Para qué detenerse en el tiempo traidor?
Aunque los nocturnos zarandeos te aburriesen
proseguiste en el juego hasta que un súbito
presentimiento te acosó y pudiste escapar de
los spedd- sail que pretendían cercarte...
Corrías veloz para tu suerte amiga...
Nadie lograría encerrarte. Con rapidez
llegaste a la cueva a salvo de los insensatos.
La conmoción te expuso al agobio. Tu corazón
latía entre esos muros de rocas y aun inerme,
de repente lanzaste tu gran carcajada...
Muy bello poema de amor y vida, sensibilidad y profundidad en tus hermosos y certeros versos amigo Julius. Un abrazo. Paco.
 
Muchísimas gracias, amigo Paco por tus sentidas y bellas palabras. Un abrazo cruza hacia tu querida Zaragoza. Julius
 
Jugabas amiga,
te mecías sonriendo con las ondulaciones
amiga de las olas y de los bailes con fogatas
y carcajadas.
El mar indiferente preñaba tu esbeltez
y el luminoso cielo fraguaba tu piel adormecida.
Solo por algunas horas no estabas,
pero volvías cada mañana a nadar largamente,
amiga.
Si te aburría solearte paseabas por la extensión
de arena húmeda.
Te divisaban más allá de los riscos, casi en el
espigón y de pronto, detenida ante el mar,
diestramente arrojabas rocas de cantos veloces.
La juventud empezaba a irse amiga ...
Pero te complacían los veranos revoltosos de
mar y de arena.
¿Para qué detenerse en el tiempo traidor?
Aunque los nocturnos zarandeos te aburriesen
proseguiste en el juego hasta que un súbito
presentimiento te acosó y pudiste escapar de
los spedd- sail que pretendían cercarte...
Corrías veloz para tu suerte amiga...
Nadie lograría encerrarte. Con rapidez
llegaste a la cueva a salvo de los insensatos.
La conmoción te expuso al agobio. Tu corazón
latía entre esos muros de rocas y aun inerme,
de repente lanzaste tu gran carcajada...

Hermoso poema poeta Julius...
Sus versos conbijan altibajos de juventud, a veces la inmadurez no lleva a lugares desconocidos y es el tiempo quien nos da las mejores lecciones, los errores no hacen crecer...
Su poema me resultó cautivador quede atrapada en el amor y las bellas metáforas de su obra...
Saludos cordiales desde el nocturno de mi Prado!!!
 
Hermoso poema poeta Julius...
Sus versos conbijan altibajos de juventud, a veces la inmadurez no lleva a lugares desconocidos y es el tiempo quien nos da las mejores lecciones, los errores no hacen crecer...
Su poema me resultó cautivador quede atrapada en el amor y las bellas metáforas de su obra...
Saludos cordiales desde el nocturno de mi Prado!!!

Valioso comentario Letrasdemiprado; los sucesos trascienden con la reflexión (a veces el propio perdón o la humilde disculpa), y pueden ocurrirnos cambios que nos parecen milagrosos. Agradecido por tu sensato comentario, envío mi saludo respetuoso a tu silencioso prado. Julius
 

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