Yo no puedo darte el mundo que tú quieres.
Si fuera tinta escribiría para ti metáforas azules,
si fuera pincel haría de los colores arco iris eternos,
con la magia de mis manos dibujaría seres mitológicos
para que tú vieras el principio de la creación
en el mural de mis ojos. Compondría música
celeste para tus oídos tristes, cocinaría manjares
de oriente que saciaran el aullido de tu ansia
o bucearía en busca de perlas y caracolas
que lucieran como faro en el ardor de tu pecho.
No hay nada igual en mis días de oficina,
ni en mis noches hay otro susurro que un sueño.
Persigue, pues, el imposible sin mí, tal vez encuentres
la maravilla en la luz o descubras el galope
de unicornios alados en la infinitud de las estrellas.
Y si no lo logras, sé igualmente feliz.
Si fuera tinta escribiría para ti metáforas azules,
si fuera pincel haría de los colores arco iris eternos,
con la magia de mis manos dibujaría seres mitológicos
para que tú vieras el principio de la creación
en el mural de mis ojos. Compondría música
celeste para tus oídos tristes, cocinaría manjares
de oriente que saciaran el aullido de tu ansia
o bucearía en busca de perlas y caracolas
que lucieran como faro en el ardor de tu pecho.
No hay nada igual en mis días de oficina,
ni en mis noches hay otro susurro que un sueño.
Persigue, pues, el imposible sin mí, tal vez encuentres
la maravilla en la luz o descubras el galope
de unicornios alados en la infinitud de las estrellas.
Y si no lo logras, sé igualmente feliz.
Última edición: