Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ella era un gorrión con alas de plomo,
bebía ciudades con hielo
y escuchaba a tope a los Héroes del Silencio
en unos gastados auriculares negros,
una noche me lanzó su sonrisa
y pescó mi deseo,
yo, un cincuentón rockero, poeta solitario,
le escribí un poema y no me atrevía a dárselo:
DÉJAME
"Entre dos tierras
me muero...
entre tus ojos salvajes
y entre tus labios de fuego,
déjame ser tu mar,
déjame cabalgar
la noche contigo,
tu canción será la mía
para siempre."
Un día unas ginebras tuvieron la culpa,
le entregué el poema
y cerré los ojos.
Hoy, ahora, ella duerme a mi lado
mientras las canciones de Bunbury
me inspiran estos versos noctámbulos.
bebía ciudades con hielo
y escuchaba a tope a los Héroes del Silencio
en unos gastados auriculares negros,
una noche me lanzó su sonrisa
y pescó mi deseo,
yo, un cincuentón rockero, poeta solitario,
le escribí un poema y no me atrevía a dárselo:
DÉJAME
"Entre dos tierras
me muero...
entre tus ojos salvajes
y entre tus labios de fuego,
déjame ser tu mar,
déjame cabalgar
la noche contigo,
tu canción será la mía
para siempre."
Un día unas ginebras tuvieron la culpa,
le entregué el poema
y cerré los ojos.
Hoy, ahora, ella duerme a mi lado
mientras las canciones de Bunbury
me inspiran estos versos noctámbulos.