Lírico.
Exp..
Serventesios asonantados.
Volvió al cielo los ojos, se hizo uno
con la música azul. No tuvo miedo
de ver correr instantes. Abrió el duro
caparazón dinámico del tiempo.
Como alguien ve su rostro en un espejo,
él asistió tranquilo a la enseñanza
de cuanto no se ve. Se vió la cara
del alma que revierte hacia lo eterno.
Aquello fue tropel, pájaros, niños,
un sol de alacridad, cariño, fuente
que siempre está cantando, siempre el himno
de lo que estando unido es divergente.
En su disolución buscó el mensaje
oculto tras los parches de memoria
que el tiempo impuso avaro al caminante:
camino se hace andando hacia la Rosa.
Esa flor verdadera no perece
pues no es humana y vive inagotable-
mente, ardiendo en su fuego para siempre
porque fuera del tiempo está su enclave.
Volvió al cielo los ojos, se hizo uno
con la música azul. No tuvo miedo
de ver correr instantes. Abrió el duro
caparazón dinámico del tiempo.
Como alguien ve su rostro en un espejo,
él asistió tranquilo a la enseñanza
de cuanto no se ve. Se vió la cara
del alma que revierte hacia lo eterno.
Aquello fue tropel, pájaros, niños,
un sol de alacridad, cariño, fuente
que siempre está cantando, siempre el himno
de lo que estando unido es divergente.
En su disolución buscó el mensaje
oculto tras los parches de memoria
que el tiempo impuso avaro al caminante:
camino se hace andando hacia la Rosa.
Esa flor verdadera no perece
pues no es humana y vive inagotable-
mente, ardiendo en su fuego para siempre
porque fuera del tiempo está su enclave.
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