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Me siento un hombre muy enamorado
y el más feliz de este inmenso mundo,
que disfruta un amor dulce y profundo
como el que tú me tienes regalado.
Me siento un dios estando yo a tu lado,
el dueño de un edén todo fecundo;
sin tu presencia estaba moribundo
ahora soy un hombre afortunado.
Las sombras que me envuelven ya me alejas,
pues contigo mi alma reverbera
en ondas de tu amor que me reflejas.
¿Y cuánta dicha tengo yo a tu vera
besándote a la luz de candilejas,
y contigo gozar la vida entera?
Me ha gustado bastante el contenido de tu soneto: un gran amor te ha rescatado de las sombras que te envolvían.
En la parte estructural, veo que has utilizado, en los cuartetos, una rima bastante fácil (ado).
Las rimas asonantes de los tercetos, a mi modo de ver, los hacen un poco monótonos.
También noto, es mi percepción, tal vez esté equivocado, que hay palabras superfluas, como acomodadas para alcanzar la medida.
El noveno verso no lo aprecio muy bien: "Ya me alejas
(de) las sombras que me envuelven, o mejor, que me envolvían.
Esa ha sido mi impresión a cerca de tu amoroso soneto. Mi comentario no lo he hecho con el ánimo de incomodar, solo lo hago desde mi punto de vista de análisis, pero Si, él, no es de tu agrado, lo puedes borrar.