Una cruenta pelea

Old Soul

Poeta adicto al portal
Ahora lo reconozco, fue una cruenta pelea que podía haber evitado. Y me arrepiento de ello.

Pero en ese momento llevaba tanta rabia en las venas, por tantas cosas, por tantas miserias, que nada más empezar lo lancé por los aires hasta golpearlo contra las rocas. Él se movió, ágil, y agarró una piedra. Yo cogí un palo. Por un momento, en el paroxismo de la lucha, realmente pensé que era él o yo. Así que me abalancé encima. Él se revolvió esquivando mis golpes, pero no logró evitar que el primero le impactara, consiguiendo así que soltara la piedra y comenzara a huir a gran velocidad. Yo ya no pensaba, se me escapaba, por lo que le lancé el palo, el cual impactó con tal fuerza contra su cuerpo que se partió en dos. Y corrí hacia él dispuesto a golpearlo con mis manos.

Mas, justo en ese momento, cuando estaba apunto de agarrarlo, para mi lamento, el enorme pulpo que trataba de pescar cayó de nuevo al mar.

Seguí pescando por muchas horas esa noche, pero no saqué nada más.
 
Última edición:
:D Un hombre enojado, tarda en encontrar neuronas... y los pulpos, bueno dicen que de los invertebrados son los mas inteligentes :D

un gusto.
 
Ahora lo reconozco, fue una cruenta pelea que podía haber evitado. Y me arrepiento de ello.

Pero en ese momento llevaba tanta rabia en las venas, por tantas cosas, por tantas miserias, que nada más empezar lo lancé por los aires hasta golpearlo contra las rocas. Él se movió, ágil, y agarró una piedra. Yo cogí un palo. Por un momento, en el paroxismo de la lucha, realmente pensé que era él o yo. Así que me abalancé encima. Él se revolvió esquivando mis golpes, pero no logró evitar que el primero le impactara, consiguiendo así que soltara la piedra y comenzara a huir a gran velocidad. Yo ya no pensaba, se me escapaba, por lo que le lancé el palo, el cual impactó con tal fuerza contra su cuerpo que se partió en dos. Y corrí hacia él dispuesto a golpearlo con mis manos.

Mas, justo en ese momento, cuando estaba apunto de agarrarlo, para mi lamento, el enorme pulpo que trataba de pescar cayó de nuevo al mar.

Seguí pescando por muchas horas esa noche, pero no saqué nada más.

Tuve que volver a leerlo porque ese final me descolocó del todo!!

Buena entrega. Felicidades!

Palmira
 
Ahora lo reconozco, fue una cruenta pelea que podía haber evitado. Y me arrepiento de ello.

Pero en ese momento llevaba tanta rabia en las venas, por tantas cosas, por tantas miserias, que nada más empezar lo lancé por los aires hasta golpearlo contra las rocas. Él se movió, ágil, y agarró una piedra. Yo cogí un palo. Por un momento, en el paroxismo de la lucha, realmente pensé que era él o yo. Así que me abalancé encima. Él se revolvió esquivando mis golpes, pero no logró evitar que el primero le impactara, consiguiendo así que soltara la piedra y comenzara a huir a gran velocidad. Yo ya no pensaba, se me escapaba, por lo que le lancé el palo, el cual impactó con tal fuerza contra su cuerpo que se partió en dos. Y corrí hacia él dispuesto a golpearlo con mis manos.

Mas, justo en ese momento, cuando estaba apunto de agarrarlo, para mi lamento, el enorme pulpo que trataba de pescar cayó de nuevo al mar.

Seguí pescando por muchas horas esa noche, pero no saqué nada más.

Estoy de acuerdo en utilizar finales sorpresa como mecanismo para captar al lector, y que se involucre mentalmente en el relato. Para mí, la insinuación es una fórmula para elaborar historias cortas.
 
Al final sorpresa lo pillo. Es casi de esperar en un microrrelato que se precie de tal. Pero me suena como a forzado, buscado y rebuscado el elemento sorprendente, que sólo sirve contar que se trata de un personaje tal y no cual. Lo bueno, es el encuadre de cierre, que termina por explicarle el escenario al lector. Aunque no veo necesarias las palabras iniciales, como si justificara sus actos, o como si intentara engañarnos con palabras que no significan lo que el lector interpreta, pero que tampoco son las que emplearía un pescador al hablar de un pulpo perdido. En fin. De todos modos me parece que es un digno micro, con una buena pluma detrás.
 
Ahora lo reconozco, fue una cruenta pelea que podía haber evitado. Y me arrepiento de ello.

Pero en ese momento llevaba tanta rabia en las venas, por tantas cosas, por tantas miserias, que nada más empezar lo lancé por los aires hasta golpearlo contra las rocas. Él se movió, ágil, y agarró una piedra. Yo cogí un palo. Por un momento, en el paroxismo de la lucha, realmente pensé que era él o yo. Así que me abalancé encima. Él se revolvió esquivando mis golpes, pero no logró evitar que el primero le impactara, consiguiendo así que soltara la piedra y comenzara a huir a gran velocidad. Yo ya no pensaba, se me escapaba, por lo que le lancé el palo, el cual impactó con tal fuerza contra su cuerpo que se partió en dos. Y corrí hacia él dispuesto a golpearlo con mis manos.

Mas, justo en ese momento, cuando estaba apunto de agarrarlo, para mi lamento, el enorme pulpo que trataba de pescar cayó de nuevo al mar.

Seguí pescando por muchas horas esa noche, pero no saqué nada más.
El camuflaje puso en valor la inteligencia de esos seres. me ha gustado mucho el relato. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba