Doblezero
Poeta adicto al portal
La aurora de Capricornio
Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
gavillas de plata encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.
Yo quiero decirle "hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.
Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.
Flores sonrosadas tiemblan,
yo crepito por los fondos
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.
Ella dice en su mirada:
"si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos".
Yo mirándola confieso:
"si beso tus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio".
Autor: Doblezero
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