• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

La aurora de Capricornio (romancero del zodíaco)

Doblezero

Poeta adicto al portal
la-aurora-de-capricornio-romance.jpg


La aurora de Capricornio

Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
gavillas de plata encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.

Yo quiero decirle "hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.

Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.

Flores sonrosadas tiemblan,
yo crepito por los fondos
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.

Ella dice en su mirada:
"si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos".
Yo mirándola confieso:
"si beso tus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio".

Autor: Doblezero





 
Última edición:
imagedata.php


La aurora de Capricornio

Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
mundos de Siberia encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.

Yo le digo: “hola, hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.

Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.

Flores sonrosadas tiemblan
pero yo ardo en lo más hondo
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.

Ella dice en su mirada:
“si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos”.
Y mirándola yo pienso:
“si beso tus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio”.

Autor: Doblezero





Te propongo dos cambios.

de paprika, curry y oro.

de curry, paprika y oro.

Por cuestiones fonéticas, al encontrarse esas dos "y" la sinalefa cuesta más. (No sé la razón técnica, pero tú qué tienes oído seguro que lo notas)

Y al final te diriges a la "bella damisela" en segunda persona, yo seguiría usando la tercera pwesona, incluso dices "Y mirándola"...así que diría "sus labios".

Lo he leído un poco rápido y lo he disfrutado.

Un abrazo.
 
Última edición:
imagedata.php


La aurora de Capricornio

Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
mundos de Siberia encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.

Yo le digo: “hola, hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.

Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.

Flores sonrosadas tiemblan
pero yo ardo en lo más hondo
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.

Ella dice en su mirada:
“si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos”.
Y mirándola yo pienso:
“si beso tus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio”.

Autor: Doblezero




Ya lo decía, aquí te apuntaste una grande. Saludos cordiales, Doblezero.
Acuario!
Acuaaario!
Acuaaaaario!
Jajajjajajajajaj
 
imagedata.php


La aurora de Capricornio

Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
mundos de Siberia encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.

Yo le digo: “hola, hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.

Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.

Flores sonrosadas tiemblan
pero yo ardo en lo más hondo
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.

Ella dice en su mirada:
“si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos”.
Y mirándola yo pienso:
“si beso tus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio”.

Autor: Doblezero




Y otra vez dejándonos este sabor a buena poesia, ay, amigo, como se agradece recitar algo tan lírico y hermoso. Felicidades.
Un abrazo.
Isabel
 
imagedata.php


La aurora de Capricornio

Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
mundos de Siberia encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.

Yo le digo: “hola, hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.

Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.

Flores sonrosadas tiemblan
pero yo ardo en lo más hondo
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.

Ella dice en su mirada:
“si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos”.
Y mirándola yo pienso:
“si beso tus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio”.

Autor: Doblezero




He disfrutado leyéndolo, Doblezzero.
Espero ansiosa la entregs de Acuario, que es mi signo.
Un saludo.
Jazmín
 
Te propongo dos cambios.

de paprika, curry y oro.

de curry, paprika y oro.

Por cuestiones fonéticas, al encontrarse esas dos "y" la sinalefa cuesta más. (No sé la razón técnica, pero tú qué tienes oído seguro que lo notas)

Y al final te diriges a la "bella damisela" en segunda persona, yo seguiría usando la tercera pwesona, incluso dices "Y mirándola"...así que diría "sus labios".

Lo he leído un poco rápido y lo he disfrutado.

Un abrazo.

Que pasa crack ;)!!

Gracias por tus sugerencias compa, una me la quedo pero la otra tengo otro punto de vista. Acerca de la segunda o tercera persona te doy la razón y así lo he modificado, sin duda queda mucho mejor.

Respecto al orden de las palabras del verso que me citas mi punto de vista es el siguiente: dado que "paprika" asuena con "tinta" veo más conveniente alejar del final del verso la asonancia. Pero respeto tu argumentada sugerencia y la agradezco.

Un fuerte abrazo, máquina.
 
imagedata.php


La aurora de Capricornio

Hielos coralinos bregan
por la frente del hinojo,
mundos de Siberia encalan
los montes y los arroyos.
Ella tiene diecisiete,
yo he cumplido dieciocho,
y nos une en una esquina
la aurora de Capricornio.

Yo le digo: “hola, hola”,
tiritando por los ojos;
ella me nombra y sonríe
con granadina en el rostro.
Y allí, frente contra frente,
nos miramos como tontos
sin apenas decir nada
pero diciéndolo todo.

Gallos de azafrán arrojan
cacareos por los codos,
doña Luz baja la cuesta
con un cántaro en el hombro
para lanzar con salero
su fervor hacía nosotros
mientras el azul se tinta
de paprika, curry y oro.

Flores sonrosadas tiemblan
pero yo ardo en lo más hondo
viéndome sobre los iris
azulados de sus ojos,
y muy tímido le ofrezco
un paseo hacia los olmos
mientras mi corazón late
contra el suyo en el entorno.

Ella dice en su mirada:
si nos vamos los dos solos
sé que voy a enamorarme
paseando entre los olmos.
Y mirándola yo pienso:
si beso sus labios rojos
sé que voy a enamorarme
al alba de Capricornio.

Autor: Doblezero




Bravoooooooooooooo!! Preciosos versos, poeta (00), maravilloso poema que me ha encantado leer. Una preciosa pluma, poeta, mis respetos.
Saludos y aplausos, Azalea.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba