Mis ojos, un mundo de insondables selvas,
si quieres cruzarlas has de ser valiente,
puede que en las noches de luna creciente
te pierdas en ellos y ya nunca vuelvas.
No preguntes nada ¡todo está en mis ojos!
no esperes respuestas a oscuros antojos
porque en ellos viven el ayer y el hoy
y toda la hondura de aquello que soy.
Mis ojos de niña aún guardan gaviotas,
sus viajes azules a playas remotas;
tengo en la retina grabada una muerte
en mi adolescencia ¡maldita mi suerte!
Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan*
los tuyos me miran, los míos te sueñan.
Verso del Poema de Miguel de Unamuno*
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