Singular experiencia la que vives, Pepe, en ese tan famoso camino de Santiago. Ateo como soy, admito que me atrae la atmósfera sobria de los claustros. Muchos recuerdos traerás de Vairão...
abrazo
Jorge
Cierto Jorge que los recuerdos cuando te ampara la soledad y te abstraes del mundanal ruido, son, más que recuerdos, diría que son vivencias impermeables a la rutina que te espera después, al regreso.
No es el Camino de Santiago (aunque sí su origen, como seguro sabes) un recorrido exclusivamente devoto, o de peregrinación para encontrarte con el Apóstol, aunque la historia/leyenda que de todo hay ,lo magnifique.
En mi caso lo descubrí hace ya unos diez años, probé un recorrido escaso, el mínimo de 120 kms a pie para vivir la "experiencia" tan comentada por tantos y tantos peregrinos a lo largo de estos tiempos más modernos, y la realidad con la que me encontré me motivó para desde entonces hacerlo cada año. No me encontré solamente con peregrinos de todo el mundo que lo estuvieran haciendo con afán religioso exclusivamente (tampoco es mi caso), me encontré con personas de todo tipo y condición: aventureros, gente con deseos de descubrirse a si mismos, filósofos, gente ilustrada, pendencieros que no tienen otra cosa que hacer, descubridores de nuevas regiones para ellos desconocidas, amantes del románico y de la cultura, gastrónomos impenitentes, gente culta o no, ricos y pobres, pero todos ellos ante la dificultad moderada que representa realizar desde ciento veinte kms hasta más de mil, el hecho de dormir en albergues humildes o en su caso algún monasterio unidos en la solidaridad también en la mayoría de los casos, compartir alguna etapa con gente desconocida que terminan siendo amigos para toda la vida o casi, la picaresca de otros, TODOS ellos se muestran bien seguro, completamente diferentes a como son en su vida cotidiana.
Es una experiencia interior, de nitidez básica, en resumen una experiencia vital.
Yo soy tan vulgar que soy un escaso creyente cristiano, no soy un meapilas, no voy a misa, acudo en mi propio auxilio espiritual de manera muy egoísta cuando tengo dudas vitales u otros asuntos relacionados con mi escasa fe, pero si es cierto para mí que en el "Camino de Santiago nunca pasa nada por casualidad" y te garantizo que pasan muchas cosas, trascendentes algunas, y otras de carácter menor pero interesantes siempre de analizar.
Perdona la extensión en mi respuesta, para finalizar, y después de haber realizado más de ocho Caminos diferentes, encontré otra manera de ver el Camino de Santiago desde dentro, es decir poder dar al peregrino lo que espera el peregrino cuando llega a un albergue o a un Monasterio: el abrazo, la sonrisa, la ayuda, el descanso, la comida y los auxilios físicos necesarios para sus pies, y también muchas muchas veces sosiego mutuo al espíritu. La parte de entrega personal me queda siempre compensada por los momentos de soledad y aislamiento nocturno o como tú bien lo defines: "la atmósfera sobria de los claustros" que facilitan en mi caso por ejemplo la escritura.
Disculpa de nuevo mi perorata,
un abrazo.
Pepe