Me mirabas y resplandecía el firmamento
nacían sin pausa miles de estrellas
enardecía mi cuerpo, se bañaba en fuego
me arropaban tus ojos, me abrigabas en seda
mientras yo murmuraba…
Enlázame en tus brazos con lo cálido de tu presencia
mis sueños así despiertan en vivencias de un cuento
palabras que arrullan como viento caliente
y el aire que vivimos, es perfume de Oriente.
Una luz mágica se convertía en vela
resplandecía lo íntimo en un rojo leño
entre tules cálidos,decorando encuentros
vestida de Luna, me desnudaba el cielo.
De nuestros labios anhelantes, nacía el beso
las palabras eran susurros, sin voz,temblaban
la mente se esfumaba en bosquejos confusos
perdida en los caminos del mundo que nos rodeaba.
nacían sin pausa miles de estrellas
enardecía mi cuerpo, se bañaba en fuego
me arropaban tus ojos, me abrigabas en seda
mientras yo murmuraba…
Enlázame en tus brazos con lo cálido de tu presencia
mis sueños así despiertan en vivencias de un cuento
palabras que arrullan como viento caliente
y el aire que vivimos, es perfume de Oriente.
Una luz mágica se convertía en vela
resplandecía lo íntimo en un rojo leño
entre tules cálidos,decorando encuentros
vestida de Luna, me desnudaba el cielo.
De nuestros labios anhelantes, nacía el beso
las palabras eran susurros, sin voz,temblaban
la mente se esfumaba en bosquejos confusos
perdida en los caminos del mundo que nos rodeaba.
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