Lírico.
Exp..
El Maligno
Vencido por la luz, acorralado
en su última cornisa de los cielos
maldice Lucifer. Horror muy alto
lo hunde en las tinieblas sin remedio.
Su rostro demacrado alza los ojos
buscando de su culpa exonerarse
en la piedad sin límites de Dios,
mas Dios no se ha dignado ni a mirarle.
Su desesperación se torna rabia
como un torrente inmenso de odio puro
contra la creación. Su voz desgarra
la luz del hombre en nombre del orgullo.
Vencido, sin embargo, el triste ángel;
clausurado el azufre de su pena;
una sombra de lodo, llanto y sangre
se cierne sobre el mundo mientras yerra.
Una eterna condena lo declara
enemigo mortal de cuanto exhibe
amor por la verdad. El ángel clama
y farfulla y difama y sufre triste.
Lucifer, fuego fatuo, lumbre aciaga,
cegado resplandor; sueño abatido;
ángel de oro grotesco, alma estragada;
flor moribunda y tumba de asesino.
Vencido por la luz, acorralado
en su última cornisa de los cielos
maldice Lucifer. Horror muy alto
lo hunde en las tinieblas sin remedio.
Su rostro demacrado alza los ojos
buscando de su culpa exonerarse
en la piedad sin límites de Dios,
mas Dios no se ha dignado ni a mirarle.
Su desesperación se torna rabia
como un torrente inmenso de odio puro
contra la creación. Su voz desgarra
la luz del hombre en nombre del orgullo.
Vencido, sin embargo, el triste ángel;
clausurado el azufre de su pena;
una sombra de lodo, llanto y sangre
se cierne sobre el mundo mientras yerra.
Una eterna condena lo declara
enemigo mortal de cuanto exhibe
amor por la verdad. El ángel clama
y farfulla y difama y sufre triste.
Lucifer, fuego fatuo, lumbre aciaga,
cegado resplandor; sueño abatido;
ángel de oro grotesco, alma estragada;
flor moribunda y tumba de asesino.