NATHALIA-I
Toda mía
en este enjambre
de luz
y silencio ahuesado.
Toda mía
cuando el cordón del alma se estira
entre el bullicio del silencio
y el carmesí atado a los pies
de la nostalgia.
Me encaramo
subo
asciendo
a la tibieza de la mañana
para acariciar sus mejillas
y recorrer sus llanuras
como un regalo de Dios.
Su presencia, su mirada urbana
en los solares que tumba la tarde,
madera que huele a melancolía
o al azul de la noche original.
Sembrada en mis costales nocturnos
se abre infinitamente….
duerme como una rosa en el jardín
mientras se besan los silencios
en el centro de páginas blancas
que solo el tiempo sabe leer.
Ella
despierta el silencio de la noche
y se quema contra mis párpados,
emociona mi danza
perfuma mis palabras y
se reclina en mi pecho
como la sombra en el pasto.
Jugaré con el aliento de sus labios
mientras crece su forma de amarme
cual mariposa impuesta en el día,
jícara azul
celosía ungida...siempre mía
en los sueños, siempre mía.
Eban
( Septiembre,2019 )