Anoche vi tus pupilas
y pude verte en el mar
con tu mística'e sirena
y su belleza inmortal.
La espuma estaba tan blanca
como tu piel tan real
-aquella del roce eterno,
la misma de nívea paz-.
Cuando subió la marea
sólo te quise abrazar
para entregarte mi alma
jugando a ser capitán.
Pegó más fuerte el oleaje,
pensé que me pude ahogar;
mas sujetaste mi cuerpo
en tu tierno litoral.
Navegando a sotavento
sin temor a naufragar,
pudimos ver a lo lejos
una playa tropical.
Fue noche de luna llena,
fue noche de temporal
y atracamos por la orilla
donde pudimos fondear.
Anoche vi en tus pupilas
corriente, brisa, humedad,
bahía, coral, manglares
y un poderoso huracán.
Volví a tenerte de frente
-norte, brújula-compás-,
y pude caer en cuenta
que no existe nada más
hermoso pa' este grumete
que adentrarse en alta mar,
si tiene la gran fortuna
de perderse en tu mirar.
Jesús Cáñez. Septiembre 2019.
y pude verte en el mar
con tu mística'e sirena
y su belleza inmortal.
La espuma estaba tan blanca
como tu piel tan real
-aquella del roce eterno,
la misma de nívea paz-.
Cuando subió la marea
sólo te quise abrazar
para entregarte mi alma
jugando a ser capitán.
Pegó más fuerte el oleaje,
pensé que me pude ahogar;
mas sujetaste mi cuerpo
en tu tierno litoral.
Navegando a sotavento
sin temor a naufragar,
pudimos ver a lo lejos
una playa tropical.
Fue noche de luna llena,
fue noche de temporal
y atracamos por la orilla
donde pudimos fondear.
Anoche vi en tus pupilas
corriente, brisa, humedad,
bahía, coral, manglares
y un poderoso huracán.
Volví a tenerte de frente
-norte, brújula-compás-,
y pude caer en cuenta
que no existe nada más
hermoso pa' este grumete
que adentrarse en alta mar,
si tiene la gran fortuna
de perderse en tu mirar.
Jesús Cáñez. Septiembre 2019.