K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Cabían trinos en sus manos
evadiendo lo imposible
recorrieron como de memoria
todas las lágrimas
que un día anejé en mi sonrisa.
Nunca supe acelerar el paso
o dejarme caer por la pendiente
donde crecía su voz a gritos
y al fin poder reconocerle.
Tantos años huérfana de tacto
aprendí a lamer amor del filo de navajas
aún si tenía los ojos hirviendo.
El azar tiró los dados:
¡Arquitectos de catedrales rotas!
Si tan solo las palabras nos sobraran...
Última edición: