Un viento de resistencias apócrifas lo desveló
antes que los siglos sucumbiesen al deseo
Experimentadas palomas trazaron heridas y coordenadas
situando sabiamente aquellos puntos de luz
que podían hacerte feliz.
(Después llegaron las máquinas y no supieron seguir.)
Mujer conflicto, mujer poema, mujer cordillera inexplorada.
Apenas alba surgida del misterio
roca disgregada por la volatilidad del tiempo
emerges como fugaz pensamiento y lloras.
Recurro a la geometría y trato de triangularte
pero nubes de pasión me arrastran y tus curvas de nivel
se confunden en atroz delirio.
Mas... conozco sin embargo la perfección de la idea
el sueño en el que fuiste gestada y los dorados vientos que te trajeron a mi.
Como láudano o brújula desnortada
apenas intuída entre la bruma de las cabelleras mojadas
traías el amor en tu equipaje desenganchado de esas tus alas impropias
entre papiros antiguos
entre tu nada.
Aún en ti no habían anidado las vibraciones viajeras
ni las presencias cautivas que imprimen los largos viajes a ultramar
Virginidad de bosque o impía entrega de piel sin sacrilegio
Puntuada desde ayer por mis referencias de hombre sabio
traías entre los pechos el documento sellado que certificaba mi pertenencia.
Eras territorio viajero pero no explorado
valles iluminados por deseos no consumados
montañas emergentes de imposible accesibilidad
Definida por sinusoides como velas henchidas por aliento enamorado
incorporas a la dormida geografía del país en el que sueño
la dificultad de ser gaviota o simple alcaraván.
Apenas endecasílabos pueden trazar las erizadas diagonales
que te sustentan como forma
evanescentes asíntotas te limitan y conforman
pero tu alma volará hasta mí por la inexorable llamada de mi sueño.
Y podré consumar el incierto sacrificio que ha de reducirme a nada
podré hacerte objeto mensurado
ideal reducido a objeto
mujer
tú
Ilust.: Giorgio de Chirico.- “El mito de Ariana.” 1917 (Estorick collection)
antes que los siglos sucumbiesen al deseo
Experimentadas palomas trazaron heridas y coordenadas
situando sabiamente aquellos puntos de luz
que podían hacerte feliz.
(Después llegaron las máquinas y no supieron seguir.)
Mujer conflicto, mujer poema, mujer cordillera inexplorada.
Apenas alba surgida del misterio
roca disgregada por la volatilidad del tiempo
emerges como fugaz pensamiento y lloras.
Recurro a la geometría y trato de triangularte
pero nubes de pasión me arrastran y tus curvas de nivel
se confunden en atroz delirio.
Mas... conozco sin embargo la perfección de la idea
el sueño en el que fuiste gestada y los dorados vientos que te trajeron a mi.
Como láudano o brújula desnortada
apenas intuída entre la bruma de las cabelleras mojadas
traías el amor en tu equipaje desenganchado de esas tus alas impropias
entre papiros antiguos
entre tu nada.
Aún en ti no habían anidado las vibraciones viajeras
ni las presencias cautivas que imprimen los largos viajes a ultramar
Virginidad de bosque o impía entrega de piel sin sacrilegio
Puntuada desde ayer por mis referencias de hombre sabio
traías entre los pechos el documento sellado que certificaba mi pertenencia.
Eras territorio viajero pero no explorado
valles iluminados por deseos no consumados
montañas emergentes de imposible accesibilidad
Definida por sinusoides como velas henchidas por aliento enamorado
incorporas a la dormida geografía del país en el que sueño
la dificultad de ser gaviota o simple alcaraván.
Apenas endecasílabos pueden trazar las erizadas diagonales
que te sustentan como forma
evanescentes asíntotas te limitan y conforman
pero tu alma volará hasta mí por la inexorable llamada de mi sueño.
Y podré consumar el incierto sacrificio que ha de reducirme a nada
podré hacerte objeto mensurado
ideal reducido a objeto
mujer
tú
Ilust.: Giorgio de Chirico.- “El mito de Ariana.” 1917 (Estorick collection)