Aguila Albina.
Poeta recién llegado
Soy la gota de lluvia
que del alto precipitada
a tierra cae
y es en ella absorbida,
luego evaporada,
tras lo cual soy transportada
por las carrozas del viento
de vuelta a la nube,
y de la nube al suelo,
y del suelo al cielo,
interminablemente.
Y como gota de lluvia
a veces caigo
en la mar,
en el río,
en la carcha,
en la flor,
en el barro,
en la grama,
en el pantano,
y del suelo al cielo me elevo,
buscando algo.
Como la gota de lluvia soy,
surcando ciclos,
hacia arriba y abajo,
anhelando caer,
aunque sea una vez
sobre tus labios,
o tus manos,
o aunque sea, tus pies,
y por ello, lloveré,
me secaré
y lloveré otra vez.
Y lloveré, lloveré, lloveré
hasta caer y fundirme
en tu piel, mujer.
que del alto precipitada
a tierra cae
y es en ella absorbida,
luego evaporada,
tras lo cual soy transportada
por las carrozas del viento
de vuelta a la nube,
y de la nube al suelo,
y del suelo al cielo,
interminablemente.
Y como gota de lluvia
a veces caigo
en la mar,
en el río,
en la carcha,
en la flor,
en el barro,
en la grama,
en el pantano,
y del suelo al cielo me elevo,
buscando algo.
Como la gota de lluvia soy,
surcando ciclos,
hacia arriba y abajo,
anhelando caer,
aunque sea una vez
sobre tus labios,
o tus manos,
o aunque sea, tus pies,
y por ello, lloveré,
me secaré
y lloveré otra vez.
Y lloveré, lloveré, lloveré
hasta caer y fundirme
en tu piel, mujer.