Entre escombros

pequeña anie

Poeta que considera el portal su segunda casa
Una tarde de invierno cálido
en la serenidad que la abrazaba,
una vieja nube se acercaba
llena de escusas y lamentos.

Suena el timbre, se calla el viento
sin presentir abre la puerta,
un fantasma con ramo de rosas
se muestra con arrepentimientos.

" Perdón" la palabra retumba
pero el eco no hace ruido,
"Déjame hablar" petición irónica
ya las palabras, no tienen sentido.

"Fui canalla y destrocé lo divino,
inconciente derrumbé mi mundo...
ella sonrió ante la pantomima
del rey soberbio derrotado.

No pidas perdón por lo derramado
pues de nada sirve lamentar,
deja todo en el ayer enterrado
y no pretendas regresar.

Te perdoné hace tiempo
cuando tu ausencia no dolía,
y cuando la tranquilidad
empezó a hacerme compañía.

"Vete tranquilo sin mirar atrás"
que los escombros se han barrido,
y el nuevo castillo construido
es una fortaleza para mis latidos.

Regresas ha buscar lo perdido
que entre escombros quedó herido,
aquello murió sin consuelo
cumpliendo condena en duelo.

¿Te sorprende la mujer que ves?
pues tu palabrería no surte efecto,
venís a buscar entre el escombro

a una mujer ansiando tu regreso.

Mira bien en el espejo de mi alma
que sin rencor grita victorioso,

dejaste atrás a tu esclava
y sin cadenas se volvió reina,
hiciste llorar el corazón de sirena
y su amor surgió como lava,
con el tiempo el dolor fue glorioso
y se desvaneció dejándome en calma.

¡¡Entre escombros no queda nada!!
y la mujer fue liberada.












 
Última edición:
Más que perdonar, o condenar, o prejuzgar, o castigar, necesitamos comprender.
¿ Por qué su actitud beligerante ?
¿ Por qué sus Miedos irracionales, Temores infantiles, y las consiguientes discusiones sin fin ?
¿ Por qué el odio, hacia sí mismo ? ¿ Por qué la timidez, o la vergüenza ?
Y por qué la imagen mental que él tiene de sí mismo, se agiganta y acrisola como un tirano.


Para compensar. Pues está en deuda consigo mismo, y su autoestima necesita ser apuntalada, por un Ego aproximado, a la verosimilitud.
Un Ego o imagen mental, que le honre.
Que le sostenga, en su anonimato perpetuo.
Que le pueda servir para navegar, sin naufragar.




Es decir, un Ego sin agujeros. Una barca bien calafateada, con betún y pez. Una barca como el Arca de Noé.


Y ese Ego ha de ser dibujado.
Retratado.
Pintado, siquiera, al carboncillo.
Y luego, coloreado. ¿ Cómo él se ve, allende el espejo ? Y a través de su mirada.


Supongamos que él es caballero andante, y tú, una avestruz.
O que él es serpiente luminosa, y tú, el cazador.
O que él es un zorro astuto, y tú, la dama de los Magnolios.


Cosas así.


Son fantasías, pero nos ayudan a soportar la gran presión que hay, en cada mundo.
Nos ayudan a soportar el cielo, sobre nuestras cabezas.
Como si fuéramos cedros del Líbano, olivos españoles o encinas mediterráneas.
 
Última edición:
Una tarde de invierno cálido
en la serenidad que la abrazaba,
una vieja nube se acercaba
llena de escusas y lamentos.

Suena el timbre, se calla el viento
sin presentir abre la puerta,
un fantasma con ramo de rosas
se muestra con arrepentimientos.

" Perdón" la palabra retumba
pero el eco no hace ruido,
"Déjame hablar" petición irónica
ya las palabras, no tienen sentido.

"Fui canalla y destrocé lo divino,
inconciente derrumbé mi mundo...
ella sonrió ante la pantomima
del rey soberbio derrotado.

No pidas perdón por lo derramado
pues de nada sirve lamentar,
deja todo en el ayer enterrado
y no pretendas regresar.

Te perdoné hace tiempo
cuando tu ausencia no dolía,
y cuando la tranquilidad
empezó a hacerme compañía.

"Vete tranquilo sin mirar atrás"
que los escombros se han barrido,
y el nuevo castillo construido
es una fortaleza para mis latidos.

Regresas ha buscar lo perdido
que entre escombros quedó herido,
aquello murió sin consuelo
cumpliendo condena en duelo.

¿Te sorprende la mujer que ves?
pues tu palabrería no surte efecto,
venís a buscar entre el escombro

a una mujer ansiando tu regreso.

Mira bien en el espejo de mi alma
que sin rencor grita victorioso,

dejaste atrás a tu esclava
y sin cadenas se volvió reina,
hiciste llorar el corazón de sirena
y su amor surgió como lava,
con el tiempo el dolor fue glorioso
y se desvaneció dejándome en calma.

¡¡Entre escombros no queda nada!!
y la mujer fue liberada.












Eso le sucedió por jil. Un beso, anie.
 

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