pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una tarde de invierno cálido
en la serenidad que la abrazaba,
una vieja nube se acercaba
llena de escusas y lamentos.
Suena el timbre, se calla el viento
sin presentir abre la puerta,
un fantasma con ramo de rosas
se muestra con arrepentimientos.
" Perdón" la palabra retumba
pero el eco no hace ruido,
"Déjame hablar" petición irónica
ya las palabras, no tienen sentido.
"Fui canalla y destrocé lo divino,
inconciente derrumbé mi mundo...
ella sonrió ante la pantomima
del rey soberbio derrotado.
No pidas perdón por lo derramado
pues de nada sirve lamentar,
deja todo en el ayer enterrado
y no pretendas regresar.
Te perdoné hace tiempo
cuando tu ausencia no dolía,
y cuando la tranquilidad
empezó a hacerme compañía.
"Vete tranquilo sin mirar atrás"
que los escombros se han barrido,
y el nuevo castillo construido
es una fortaleza para mis latidos.
Regresas ha buscar lo perdido
que entre escombros quedó herido,
aquello murió sin consuelo
cumpliendo condena en duelo.
¿Te sorprende la mujer que ves?
pues tu palabrería no surte efecto,
venís a buscar entre el escombro
a una mujer ansiando tu regreso.
Mira bien en el espejo de mi alma
que sin rencor grita victorioso,
dejaste atrás a tu esclava
y sin cadenas se volvió reina,
hiciste llorar el corazón de sirena
y su amor surgió como lava,
con el tiempo el dolor fue glorioso
y se desvaneció dejándome en calma.
¡¡Entre escombros no queda nada!!
y la mujer fue liberada.
en la serenidad que la abrazaba,
una vieja nube se acercaba
llena de escusas y lamentos.
Suena el timbre, se calla el viento
sin presentir abre la puerta,
un fantasma con ramo de rosas
se muestra con arrepentimientos.
" Perdón" la palabra retumba
pero el eco no hace ruido,
"Déjame hablar" petición irónica
ya las palabras, no tienen sentido.
"Fui canalla y destrocé lo divino,
inconciente derrumbé mi mundo...
ella sonrió ante la pantomima
del rey soberbio derrotado.
No pidas perdón por lo derramado
pues de nada sirve lamentar,
deja todo en el ayer enterrado
y no pretendas regresar.
Te perdoné hace tiempo
cuando tu ausencia no dolía,
y cuando la tranquilidad
empezó a hacerme compañía.
"Vete tranquilo sin mirar atrás"
que los escombros se han barrido,
y el nuevo castillo construido
es una fortaleza para mis latidos.
Regresas ha buscar lo perdido
que entre escombros quedó herido,
aquello murió sin consuelo
cumpliendo condena en duelo.
¿Te sorprende la mujer que ves?
pues tu palabrería no surte efecto,
venís a buscar entre el escombro
a una mujer ansiando tu regreso.
Mira bien en el espejo de mi alma
que sin rencor grita victorioso,
dejaste atrás a tu esclava
y sin cadenas se volvió reina,
hiciste llorar el corazón de sirena
y su amor surgió como lava,
con el tiempo el dolor fue glorioso
y se desvaneció dejándome en calma.
¡¡Entre escombros no queda nada!!
y la mujer fue liberada.
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