Por soleares

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
 
Bellas divagaciones propias.... de quien comienza a pensar sobre la trascendencia de su existencialidad. Desde tus letras se te ve...
como ese pájaro que siente que ya le crecieron las alas... y sueña con aprender a volar... pues te aseguro que cuando desde esta tranquila
vida actual, que llevas... Vueles... te lo aseguro... algún día, con lágrimas del alma... todo lo recordarás... porque nunca podrás regresar.
He divagado un poco con tu poema... porque está buenísimo... y porque me hizo recordar un tiempo ya perdido de mi vida.
Cordialmente:
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Si, pero entre tanto reproche también te deja caer algún consejo oportuno. Saludos cordiales, Vicente.
 
Me ha dado gusto leer tu introspectivo poema, Vicente. Saludos.

Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Muchas
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.


De todas las compañías la más leal es la soledad, no hay necesidad de explicarle el porqué de nuestras locuras, mientras vagamos con ella por todos esos senderos donde encuentran la felicidad los sonámbulos que sueñan con atracar en puertos repletos de sombras de luz.
Me ha gustado mucho tu poema.
Un saludo.
 
Bellas divagaciones propias.... de quien comienza a pensar sobre la trascendencia de su existencialidad. Desde tus letras se te ve...
como ese pájaro que siente que ya le crecieron las alas... y sueña con aprender a volar... pues te aseguro que cuando desde esta tranquila
vida actual, que llevas... Vueles... te lo aseguro... algún día, con lágrimas del alma... todo lo recordarás... porque nunca podrás regresar.
He divagado un poco con tu poema... porque está buenísimo... y porque me hizo recordar un tiempo ya perdido de mi vida.
Cordialmente:
Muchas veces llegamos a ser más transparentes de lo que nos proponemos.
Empezaron estas "soleás" como un canto a la soledad propia, esa buena amiga, y terminaron dejando su impronta propia.
Cobran vida los poemas cuando empiezan a escribirse.
Y qué bueno que los poemas nos lleven, entre significantes y significados, por estos vuelos que al fin y al cabo somos.
Todo un buen gusto tu comentario, y con gusto lo recibo.
Un abrazo, Gitano, cercano y con los presentes y los recuerdos como testigos.
 
De todas las compañías la más leal es la soledad, no hay necesidad de explicarle el porqué de nuestras locuras, mientras vagamos con ella por todos esos senderos donde encuentran la felicidad los sonámbulos que sueñan con atracar en puertos repletos de sombras de luz.
Me ha gustado mucho tu poema.
Un saludo.
Me gusta la soledad; quizás porque siempre he estado rodeado por mucha gente (familia, trabajo) y buscar un apartado se convirtió en auxilio. Nos hemos llevado bien, nos seguimos llevando muy bien, las soledades y yo. En ocasiones nos echamos de menos.
Muchas gracias, Dark-maiden, y contento de que te gustaran estos versos.
Un saludo.
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Profundas letras analizando ese interior...me gustó leerte en ese camino propio. Un abrazo
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.

Hola Vincent, se que te gusta que te llame así.
Nunca pensé leerte así entre soledades, es más te he conocido acompañado de los trinos de tus gorriones, caminando sobre las piedras
desparramando versos y de los cuales me he inspirados muchas veces.
Sí, es verdad a veces nos queda solo el silencio en nuestra soledad, pero en lo profundo nunca estamos solos. Alguien dijo ningún hombre es una isla. Y creo profundamente en eso. Tampoco me asusta la soledad, porque en mi corazón están todos los que amo.
Un abrazote Vincent, que sea corta esta soledad que andas rumiando entre dientes.
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Ayyy Alonso, la vida por soleares, la soledad brotando en cada verso, y el Sol entrando por la ventana para hacerte compañía e iluminar nuevos caminos, nuevas posibilidades para abandonar esa soledad que debe ser sólo la justa y necesaria. Encantada de leerte siempre, entrañable amigo, millones de besos para ti llenos de cariño y de admiración ....muáááááackssss....
 
Profundas letras analizando ese interior...me gustó leerte en ese camino propio. Un abrazo
Son las soledades, de momento, buenas amigas; quizás sea porque siempre he trabajado de cara al público y el grupo de familia y amigos es enorme.
Nos salen los adentros al escribir.
Un millón de gracias, Bristy, y un abrazo a la vuelta a casa y a las letras.
 
Hola Vincent, se que te gusta que te llame así.
Nunca pensé leerte así entre soledades, es más te he conocido acompañado de los trinos de tus gorriones, caminando sobre las piedras
desparramando versos y de los cuales me he inspirados muchas veces.
Sí, es verdad a veces nos queda solo el silencio en nuestra soledad, pero en lo profundo nunca estamos solos. Alguien dijo ningún hombre es una isla. Y creo profundamente en eso. Tampoco me asusta la soledad, porque en mi corazón están todos los que amo.
Un abrazote Vincent, que sea corta esta soledad que andas rumiando entre dientes.
Hola Catia. Muy agradecido por tu presencia y comentario.
Veo a la Soledad como una amiga y confidente, no me asusta, al contrario; estoy tan rodeado de gente que muchas veces la echo de menos... muchísimas.
Los pájaros, los árboles, las piedras y la tierra forman parte de uno mismo, son soledades que se llevan con mucho gusto. Dentro de poco voy a su encuentro... aunque de nuevo se nos llenará el refugio de visitantes, bienvenidos.
Un abrazo, Catia, desde los campos aun. Vincent.
 
Ayyy Alonso, la vida por soleares, la soledad brotando en cada verso, y el Sol entrando por la ventana para hacerte compañía e iluminar nuevos caminos, nuevas posibilidades para abandonar esa soledad que debe ser sólo la justa y necesaria. Encantada de leerte siempre, entrañable amigo, millones de besos para ti llenos de cariño y de admiración ....muáááááackssss....
Así es, Lomi; para añorar la soledad es fundamental no estar solo; y cuando esto ocurre, fundirse con el sol y las buenas sombras, con los elementos y las esperas, con uno mismo y su entorno.
Al fin y al cabo sabemos que al doblar la esquina nos esperan por alegrías, je je.
Un abrazote gigante, Lomi, desde estos campos aun.
 
Vincent, me encantaría leerte mas seguidos, me dijiste que estabas en prosa, pasame el link y leeré con gusto.
Y me alegro enormemente que te haya gustado mi último poema, Un abrazote amigo de los campos.
Pronto me iré de Bs.As. a Capilla del Monte donde esta el Uritorco, la ciudad ya me resulta insoportable.
Otro abrazo.-
 
Vincent, me encantaría leerte mas seguidos, me dijiste que estabas en prosa, pasame el link y leeré con gusto.
Y me alegro enormemente que te haya gustado mi último poema, Un abrazote amigo de los campos.
Pronto me iré de Bs.As. a Capilla del Monte donde esta el Uritorco, la ciudad ya me resulta insoportable.
Otro abrazo.-
Uyyyy… serían un montón de links. De lo publicado en prosa todo está aquí (una novela, un cuento y un montón de relatos). No sabría cuál mandarte…
Veo que también tienes tu refugio en las montañas, allá por la provincia de la Córdoba argentina. He estado viendo algunas imágenes por la red y me gustaron.
Un gran abrazo, amiga, y por aquí seguimos unas semanas más… hasta que acabe de recoger toda la naranja de la provincia, je je.
 
Uyyyy… serían un montón de links. De lo publicado en prosa todo está aquí (una novela, un cuento y un montón de relatos). No sabría cuál mandarte…
Veo que también tienes tu refugio en las montañas, allá por la provincia de la Córdoba argentina. He estado viendo algunas imágenes por la red y me gustaron.
Un gran abrazo, amiga, y por aquí seguimos unas semanas más… hasta que acabe de recoger toda la naranja de la provincia, je je.

Yo me voy a fines de Mayo, pero tengo tiempo de escribir si meda la inspiración, y de leer.
En melancólicos está mi TRISTEZA!!, es nuevo y lo tengo para concursar en otro portal en un certamen, verso libre, con el declamado, si te dan los tiempo puedes verlo aquí nada mas.- Besos amigo.-
 
Yo me voy a fines de Mayo, pero tengo tiempo de escribir si meda la inspiración, y de leer.
En melancólicos está mi TRISTEZA!!, es nuevo y lo tengo para concursar en otro portal en un certamen, verso libre, con el declamado, si te dan los tiempo puedes verlo aquí nada mas.- Besos amigo.-
De leerte vengo esa Tristeza.
Un abrazo, Catia, y mientras sigamos por aquí nos vemos.
Mucha suerte en el concurso.
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Repasa primero el segundo
algo está huyendo de ti
encontrarás solución
Muy bien manejados los elementos y planteamientos que utilizas.
Ese zorrillo
pasa de tamaña pieza,
sobre las rocas
solo tú miras y observas.
Un abrazo compañero y a seguir tarareando.
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
“La conciencia es confidente”

Que sana reflexión nos dejas


Grato leerte
 
Repasa primero el segundo
algo está huyendo de ti
encontrarás solución
Muy bien manejados los elementos y planteamientos que utilizas.
Ese zorrillo
pasa de tamaña pieza,
sobre las rocas
solo tú miras y observas.
Un abrazo compañero y a seguir tarareando.
Muchas gracias, Kique, por llegar a estas soleares a acompañadas.
Qué ganas tengo ya de volver a mis montes y rocas con mis amigos los zorros y las cabras... ya falta menos.

Un abrazo compañero.
 
“La conciencia es confidente”

Que sana reflexión nos dejas


Grato leerte
Siempre se dijo que mejor solo que mal acompañado… aunque a la conciencia nunca se la puede dejar atrás.
“Soledades tuviera y las aprovechara”; eso me digo muchas veces… e intentando aprovecharlas seguimos en este mundo tan repleto.

Muchas gracias, Marianne, y un abrazo.
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Me encantó tus versos y su contenido, la vida es un misterio del cual sólo los valientes de espíritu y corazón saldrán mejor librados siento que de eso habla tu poema amigo mío, e leído tus poemas como este de un contenido íntimo espiritual, y me recuerdas a los contemporáneos que tanto me maravillan, como Villarutia
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Me encantó tus versos y su contenido, la vida es un misterio del cual sólo los valientes de espíritu y corazón saldrán mejor librados siento que de eso habla tu poema amigo mío, e leído tus poemas como este de un contenido íntimo espiritual, y me recuerdas a los contemporáneos que tanto me maravillan, como Xavier Villaurutia. Que también tenía una calidad poética maravillosa. El también tenía la habilidad de darle vida a las cosas dándoles vida, espíritu y alma. Eres un animador de la vida y realidad.

Que el universo te llene de luz y bendiciones, apreciado compañero poeta amigo Alonso Vicent poeta maestro. Un fuerte abrazo poeta
 
Me encantó tus versos y su contenido, la vida es un misterio del cual sólo los valientes de espíritu y corazón saldrán mejor librados siento que de eso habla tu poema amigo mío, e leído tus poemas como este de un contenido íntimo espiritual, y me recuerdas a los contemporáneos que tanto me maravillan, como Villarutia

Me encantó tus versos y su contenido, la vida es un misterio del cual sólo los valientes de espíritu y corazón saldrán mejor librados siento que de eso habla tu poema amigo mío, e leído tus poemas como este de un contenido íntimo espiritual, y me recuerdas a los contemporáneos que tanto me maravillan, como Xavier Villaurutia. Que también tenía una calidad poética maravillosa. El también tenía la habilidad de darle vida a las cosas dándoles vida, espíritu y alma. Eres un animador de la vida y realidad.

Que el universo te llene de luz y bendiciones, apreciado compañero poeta amigo Alonso Vicent poeta maestro. Un fuerte abrazo poeta
Hola amigo de mi tierra hermana. Con las soledades tenemos que librar, y qué mejor que llevarse bien con ellas, porque son las nuestras y somos nosotros mismos... con compañía.
Un enorme abrazo Roman, maestro artesano, que cuando las labores de campo nos dan un respiro volvemos a las letras y a los amigos.
 
Es la noche fiel oyente
pero no quiero asustarla
con mi buena o mala suerte.

Me desierta la mañana
y sigo siendo el reflejo
de luz, de sombra y mirada.

El cielo siempre a lo lejos
y entre la arena y las piedras
la amenaza de lo incierto.

Estar o ser no es ausencia;
encontrarse o no encontrarse,
ahí radica el dilema.

La ausencia es desubicarse,
ni hacer ni dejar pasar,
perder de vista la tarde.

Entre la sierra y el mar
a solas sigo soñando
con puertos donde atracar.

Marinero de secano,
pescador de bravas sierras,
sigo a flote caminando.

Caminando las pedreras,
navegando con/sin rumbo,
por inercia a toda vela.

Me acompañan los murmullos,
la presencia de lo ausente,
mi mundo más otros mundos.

La conciencia es confidente
de la soledad y escucha
los reproches entre dientes.

La soledad no me asusta,
siempre estuve un poco solo,
mas soledades las justas.
Vas andando. La alforja puede estar media llena o media vacía: metes la mano y coges un pan sin mirar. A lo lejos, el poniente o quizás el levante. ¿Que tan lejos quedará el atardecer? Vas andando.

Poema magnífico, paisajes y distancias de adentro.

Saludos desde México, compañero Alonso, y gracias por compartir.
 

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