Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo el corazón que se ha perdido
sabe exactamente lo que vale,
el que deja de ser,
el que roba a la noche
sus últimos brillos,
el que pasa sin descanso
por sueños sucesivos
degradándose a veces
en sumideros o alcantarillas
en pupilas vacías o llenas
del pensamiento
en recuerdos de esquinas
donde labios
caen uno tras otro.
Sólo el corazón que se ha perdido
reconoce en el amor
su lápiz y su espada
con la sangre justa
en cada letra
con los rotos necesarios
en los puntos
con el agua imprescindible
en los silencios.
Sólo el amor que se ha perdido.