Aléjate de todas estas ruinas
sin notas, sin palabras, sin siquieras.
Sin huellas alojadas en retinas.
Sin excusas formadas en hileras.
Aquellas frías ansias, tan mezquinas,
aparta de mis goces, si tuvieras.
Que no desgarren uñas mis resinas
que sirven de alimento a tus fieras.
No mastiques la carne que besaste
ni te bebas mi sangre, soy ceniza
¿acaso no bastó lo que tomaste?
Tu mano por mi espalda se desliza.
Tras esa sombra de mi fe posaste
para obtener un triunfo por paliza.
Última edición: