Extraño...
leer el trazo apasionado de tu pluma
que derrama la libido en cada línea escrita
e impregna el ambiente de exótico aroma
provocando una impúdica desnudez
de mi alma y de mi cuerpo al leer tus poesías.
Extraño...
abrir tu biblioteca y no hallar una nueva obra
donde tu cuerpo expresa el deseo desbordado
a través de bellas y sugerentes imágenes
que hacen obnubilar mi vista y erizar la piel
al disfrutar y percibir cada mensaje...
Extraño...
sentir el beso apasionado de la brisa
que recorre mi cuerpo recostado en tu bahía
la caricia de las olas que se desprenden del océano
y traspasan los cristales de mi ventana
donde se posan mis ojos, esperándote.
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