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La sala

lesmo

Poeta veterano en el portal

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano;

compañeros de cuarto y sufrimientos
huyendo, a ningún sitio, siempre en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, cerrojos cientos;
por el pasillo gris de entre las camas
se arrastran desgarbados los pijamas.
 
Última edición:

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Urente socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano,

compañero de cuarto y sufrimientos,
con lástima y huyendo, pero en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, candados cientos,
monótono pasillo entre las camas,
desfile solitario de pijamas.

Precioso y perfecto soneto salvador, aunque no lo recomiendo por la mañana antes del primer café, lúgubre, triste y abatido, me ha recordado a Jorge Manrique, felicidades. Saludos cordiales.
Miguel.
 
Precioso y perfecto soneto salvador, aunque no lo recomiendo por la mañana antes del primer café, lúgubre, triste y abatido, me ha recordado a Jorge Manrique, felicidades. Saludos cordiales.
Miguel.
Gracias, estimado Miguel, por acercarte a este tema que, efectivamente, es muy difícil. Ciertamente, los avances de la Medicina y de las condiciones de las salas en los Servicios de Salud Mental, han mejorado muchísimo la atención de estos enfermos. No obstante, la propia naturaleza de la enfermedad hace que la colectividad de los internos sea protagonista de un ambiente no fácil de describir, a pesar del alto grado de especialización tanto en el terreno sanitario como en el terreno de habilidades sociales que tiene el personal que allí presta sus servicios de manera absolutamente vocacional. Conozco de primera mano el asunto, entre otras cosas, por la actividad que he realizado en mi vida laboral.
De nuevo muchas gracias por el comentario.
Con afecto, un saludo muy cordial.
Salvador.
 

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano,

compañero de cuarto y sufrimientos,
huyendo a ningún sitio, pero en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, candados cientos,
monótono pasillo entre las camas,
desfile solitario de pijamas.
Que nos pasa este día todos andamos lidiando con la tristeza.
Abrazo grande Salvador. Desde el celular.
 

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano;

compañeros de cuarto y sufrimientos
huyendo, a ningún sitio, siempre en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, cerrojos cientos;
por el pasillo gris de entre las camas
se arrastran desgarbados los pijamas.
Muy buen trabajo, Salvador. Soneto preciso y elegante, de gran corte literario. Un placer leerte compañero.

Un abrazo.

Paco
 

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano;

compañeros de cuarto y sufrimientos
huyendo, a ningún sitio, siempre en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, cerrojos cientos;
por el pasillo gris de entre las camas
se arrastran desgarbados los pijamas.
Una sala de siquiatría es algo que deprime, y estremece. Usted ha escrito un formidable poema, que he leido escuchando esa música, y me ha conmovido. Gracias porque trata de sacar la humanidad que aun nos queda. Para eso ha de servir la buena poesía. Cordiales saludos.
 
Una sala de siquiatría es algo que deprime, y estremece. Usted ha escrito un formidable poema, que he leido escuchando esa música, y me ha conmovido. Gracias porque trata de sacar la humanidad que aun nos queda. Para eso ha de servir la buena poesía. Cordiales saludos.
Muy agradecido JCRendon por este comentario certero, Le agradezco especialmente que haya puesto de manifiesto la intención positiva del poema que no es otra que mover al corazón del lector a la compasión por estas personas que sufren el ataque de la enfermedad mental, esa enfermedad tan pegajosa, tan difícil de curar que muchas veces, muchas, cuando aparece se arrastra toda la vida y que muchas veces empieza a recibir cuidados una vez que ha causado estragos en la existencia del que la padece, y es más, que comienza a dar los primeros síntomas en edades muy tempranas. También que demasiadas veces se ve complicada con otras de orden físico o mental, de tal forma que la persona tiene que soportar los embates de un proceso complejo en el que, desgraciadamente las adicciones al alcohol, drogas de abuso o incluso medicamentos psicotropos están a la orden del día. Afortunadamente los cuidados en estas dependencias, lo he expresado más arriba, al menos hasta lo que yo conozco, es excelente, con los mejores medios diagnósticos y los tratamientos más avanzados y el grado de especialización del personal es extraordinario. Lo sórdido de estas salas queda ya lejos puesto que las condiciones de limpieza y alimentación han mejorado en los últimos años muchísimo. Conozco servicios en los que se facilita una carta para elegir los menús y el ajuar es cuidadosamente higienizado así como las dependencias. Entonces, se preguntará usted por qué he pintado el cuadro así en mi soneto. La razón es que la propia naturaleza de la enfermedad mental hace que el ambiente que se respira en estos lugares sea el que he descrito sin que de eso pueda culparse a nadie. Es la enfermedad mental la que causa las miradas perdidas, que se arrastren los pasos lentamente, que se escuchen gritos desgarradores, que el aspecto del paciente parezca descuidado a pesar de la higiene diaria que se exige al interno, que se escuchen las blasfemias más horripilantes, que se pierda el pudor y que la desesperación y la tristeza pueda cortarse. Si con este poema he conseguido mover a la compasión y a la humanidad un poco más, pues me doy por satisfecho. Disculpe lo extendido de mi respuesta, pero su sensibilidad me ha hecho querer exponer mis motivaciones.
Mil gracias, estimado compañero, por su comentario y su consideración. Muy amable ha sido.
Con un muy afectuoso saludo.
Salvador.
 

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano;

compañeros de cuarto y sufrimientos
huyendo, a ningún sitio, siempre en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, cerrojos cientos;
por el pasillo gris de entre las camas
se arrastran desgarbados los pijamas.
Genial, Salvador. Gracias !!!
Abrazo.
 
Me da mucha alegría volver a leerte aunque esté hermoso poema me parece muy triste. Espero que te encuentres bien. Saludos cordiales.
Muchísimas Gracias, querida Lourdes, por partida doble, por tus buenos deseos y por este comentario amable. Le decía un poco más arriba al compañero JCRendon que si bien esta propuesta mía tiene ese fuerte matiz de tristeza, me proponía con ella producir es el lector sentimientos de compasión y solidaridad para con las personas que están internas en esa sala. Que te hayan parecido hermosas estas letras me dice de tu buen corazón sobre todo.
Con mi afecto y mi gratitud de nuevo, un abrazo fraternal.
Salvador.
 

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano;

compañeros de cuarto y sufrimientos
huyendo, a ningún sitio, siempre en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, cerrojos cientos;
por el pasillo gris de entre las camas
se arrastran desgarbados los pijamas.


Tremendo poema, Salvador, tremendo y desgarrador. Es de agradecer que nos despiertes la conciencia sobre esa sórdida realidad que apenas percibimos pero que lamentablemente existe. Sin ser lo mismo, me ha traido a la memoria aquellas mazmorras inhumanas y alienantes de la película de Alan Parker, El expreso de medianoche.

Un fuerte abrazo, compañero.
 
Estimado Salvador, es muy triste y sórdido el relato real que nos cuentas en tu magnífico soneto. Poco ya puedo aportar a los comentarios que han hecho los compañeros que me preceden, pero he visto una frase que me ha gustado y creo que se puede ajustar al tema tratado.
¡¡ Dios!! Si alguna vez pierdo la esperanza. Ayúdame a recordar que tus planes son mejores que los míos.
Con todo mi afecto.
Miguel
 

La sala


Perpetua noche negra en la que avanza
la soledad un día y otro día
sin un mínimo atisbo de alegría
y envuelta en la total desesperanza.

No existe contrapeso en la balanza
que ahogue a tal tristeza y apatía,
y el espejismo atroz de la manía
al cabo, de regreso, es una lanza.

Profundo socavón del cuerpo sano
por el que se derrumban los cimientos
con iguales penurias que el hermano;

compañeros de cuarto y sufrimientos
huyendo, a ningún sitio, siempre en vano,
de otros pobres locos más violentos.

Llaves, cerrojos cientos;
por el pasillo gris de entre las camas
se arrastran desgarbados los pijamas.
Perfecto soneto con estrambote, Salva. Has descrito una anomalía derivada de una pandemia que nos ha cogido en pelotas.
En la normalidad, todo funciona bien, nuestro sistema sanitario es el mejor del mundo, pero ante algo inesperado...., pues pasa lo que ha pasado.
Un fuerte abrazo, mi entrañable amigo.
 
a pesar del alto grado de especialización tanto en el terreno sanitario como en el terreno de habilidades sociales que tiene el personal que allí presta sus servicios de manera absolutamente vocacional
Pues yo le veo mu bien 35 o 36 palabras seguidas en una oración, le faltan diez para igualar a F. Nietzche en El Anticristo y veintitrés palabras para equipararse con Adolf Hitler en Mein Kampf, es lo que tiene el alemán.
Y que quiere que le diga, a mi me saca de la Gnossienne number one y me pierdo, anda pero que digo, si me lo enseño usted.​
www.youtube.com/watch?v=zlU80BLtAwE
que a cuerda suena un poco a folclórico húngaro ---- www.youtube.com/watch?v=ZdJp8UjsoKg ---- aunque yo le recomendaría Prokofiev y su Roméo et Julietta.
-------------ooOoo-----------​

Gracias porque trata de sacar la humanidad que aun nos queda
Para que sirve la poesía, para tratar de sacar la humanidad que nos rodea, que aun nos queda y asi recrea, vaya frase amigo. Pero tiene un poblema, solo podemos ver el mundo exterior mas que a través de nuestra visión interior, quizá por eso solo me drogo cuando soy feliz porque si no la realidad produce monstruos.

Luengo sieso sigo, a cenar. Saludos a todas.
 
Última edición:
Tremendo poema, Salvador, tremendo y desgarrador. Es de agradecer que nos despiertes la conciencia sobre esa sórdida realidad que apenas percibimos pero que lamentablemente existe. Sin ser lo mismo, me ha traido a la memoria aquellas mazmorras inhumanas y alienantes de la película de Alan Parker, El expreso de medianoche.

Un fuerte abrazo, compañero.
Mil gracias, querido Vicente, efectivamente no es la misma esta realidad que describo que la de un penal, y las diferencias son más abismales cuando nos cuentan qué sucede en cárceles como la que mencionas. Afortunadamente nuestro sistema sanitario público muchos dicen que es el mejor del mundo, pero es la propia naturaleza de la enfermedad lo que hace ocurra aquello que expreso en mis letras.
De nuevo, muchísimas gracias.
Un fuerte abrazo, amigo mío.
Salvador.
 
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¡¡ Dios!! Si alguna vez pierdo la esperanza. Ayúdame a recordar que tus planes son mejores que los míos.
Querido Miguel, mil y mil gracias por acudir y por dejarme este tan sentido comentario en estas letras mías. Todo lo que dices me ha complacido, pero la frase que señalo constituye una bellísima plegaria porque lo tiene todo, amor filial, esperanza, alabanza y confiado abandono. Que traigas aquí esa perfecta puesta en Su presencia es algo que agradezco particularmente.
Un fuerte abrazo, amigo.
Salvador.
 
Perfecto soneto con estrambote, Salva. Has descrito una anomalía derivada de una pandemia que nos ha cogido en pelotas.
En la normalidad, todo funciona bien, nuestro sistema sanitario es el mejor del mundo, pero ante algo inesperado...., pues pasa lo que ha pasado.
Un fuerte abrazo, mi entrañable amigo.
Mil gracias, querido José, por dejarme esta huella de tu amable paso por mis letras. Muchas gracias también por lo atento de tus consideraciones.
Con un muy fuerte abrazo.
Salva.
 
Pues yo le veo mu bien 35 o 36 palabras seguidas en una oración, le faltan diez para igualar a F. Nietzche en El Anticristo y veintitrés palabras para equipararse con Adolf Hitler en Mein Kampf, es lo que tiene el alemán.
Y que quiere que le diga, a mi me saca de la Gnossienne number one y me pierdo, anda pero que digo, si me lo enseño usted.​
www.youtube.com/watch?v=zlU80BLtAwE
que a cuerda suena un poco a folclórico húngaro ---- www.youtube.com/watch?v=ZdJp8UjsoKg ---- aunque yo le recomendaría Prokofiev y su Roméo et Julietta.
-------------ooOoo-----------​


Para que sirve la poesía, para tratar de sacar la humanidad que nos rodea, que aun nos queda y asi recrea, vaya frase amigo. Pero tiene un poblema, solo podemos ver el mundo exterior mas que a través de nuestra visión interior, quizá por eso solo me drogo cuando soy feliz porque si no la realidad produce monstruos.

Luengo sieso sigo, a cenar. Saludos a todas.
Muchas gracias, querido Fulgencio, por lo extendido de tu comentario y la atenta lectura, muchas gracias.
Afectuosamente, un abrazo.
Salvador.
 
Muy lindo tu poema, poeta Lesmo. Me ha gustado mucho pasar a leerte, saludos.
 

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