lesmo
Poeta veterano en el portal
Contráctil
Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!
Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.
Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.
Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.
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