Contráctil

lesmo

Poeta veterano en el portal

Contráctil


Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!

Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.

Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.

Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.
 
Última edición:
Inmensamente hermoso este soneto!!! De una dulzura
que nos deja el corazón acurrucado de emoción en el pecho,
gratísimo el momento de estar aquí leyéndote.
Y como curiosidad te pregunto la acentuación en el tercer
verso del primer terceto es adrede?
..."arrebatos níveos de locura."
Besitos apretados en tus mejillas.
 
Inmensamente hermoso este soneto!!! De una dulzura
que nos deja el corazón acurrucado de emoción en el pecho,
gratísimo el momento de estar aquí leyéndote.
Y como curiosidad te pregunto la acentuación en el tercer
verso del primer terceto es adrede?
..."arrebatos níveos de locura."
Besitos apretados en tus mejillas.
Muchas gracias, estimada Ana, por este atento comentario que dejas en esta propuesta mía. Y digo bien, muy atenta has estado porque te has percatado de lo defectuoso del verso que señalas. Efectivamente ese acento en 5ª desluce. Fíjate que he pasado por encima de ese acento bastantes veces porque al recitarlo me producía un escalón y hasta que me lo has señalado no me he dado cuenta. Tantas veces me habrá pasado... Voy ahora mismo a corregir. Mil gracias por la elegancia con que me has señalado la falla. A ver si te complace la corrección.
Un abrazo fraterno, de nuevo agradecido.
Salvador.
 
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Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!

Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.

Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.

Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.

Amoroso y delicadamente sensual poema nos ofreces enmarcado en excelente soneto, la corrección perfecta en métrica y rima permite un recitado fluido y musical.

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Amoroso y delicadamente sensual poema nos ofreces enmarcado en excelente soneto, la corrección perfecta en métrica y rima permite un recitado fluido y musical.

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Mil y mil gracias, mi querido maestro, por este alentador comentario a mis letras. Fíjate que la compañera Anamer estuvo muy atenta y me señaló un fallo que he venido a corregir. Da gusto así.
De nuevo mi agradecimiento.
Con todo afecto, y desde el sentimiento de admiración, te envío un fuerte abrazo.
Salvador.
 

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Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!

Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.

Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.

Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.
Oléeeeeeeeeeeee, genial, Salva, genial, lo has clavado en forma y fondo, sí señor, del copón divino, y con eso ya está dicho todo, jajaja.
Un abrazo, mi querido amigo.
 

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Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!

Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.

Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.

Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.
De vuelta al foro este fue el primer soneto que leí, querido Salvador. Déjame contarte que fue una nueva inspiración para crear, nuevos bríos nacieron en mi... Este foro me gusta por cosas así. Cada uno saca a relucir sus formas para que sean deleite para los que nos acompañan. Contento de volverte a leer. Un abrazo.
 
De vuelta al foro este fue el primer soneto que leí, querido Salvador. Déjame contarte que fue una nueva inspiración para crear, nuevos bríos nacieron en mi... Este foro me gusta por cosas así. Cada uno saca a relucir sus formas para que sean deleite para los que nos acompañan. Contento de volverte a leer. Un abrazo.
Muchas gracias, querido compañero, por lo que dices y por cómo lo dices. Un placer es recibir tus visitas y tus comentarios. Contento de volver a verte, querido amigo.
Con un abrazo muy fuerte.
Salvador.
 
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Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!

Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.

Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.

Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.
Una llaada, un abono sabio que se entrega cuando el arrbato de las sensaciones
van orientados e ese sobrecogido manantial de amor. disolucion y a la vez
precipitacion maxima. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 

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Si, alunada, el espasmo te conmueve
y al punto con suspiros lo confiesas,
¡ay mi señora, cómo me atraviesas
y qué dulce licor me das que pruebe!

Cuanto sientes, mujer, a mí me mueve
a tan grandes pulsiones que me apresas
y si al tiempo, mi amor, también me besas
en tal gozo la muerte que me lleve.

Mil ayes se desbordan de mi pecho
presagiando en los nimbos de tu lecho
arrebatos de nívea locura.

Mis ojos en tu cuerpo cristalizan
si a mis labios los tuyos autorizan
y, contráctil, los llama tu cintura.
Excelente Poema mi amigo, felicitaciones.
Mis saludos,
E. Lovera
 
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Una llaada, un abono sabio que se entrega cuando el arrbato de las sensaciones
van orientados e ese sobrecogido manantial de amor. disolucion y a la vez
precipitacion maxima. excelente. saludos amables de luzyabsenta
Muchas gracias, querido maestro, por este nuevo acercarte a mis letras y por dejar tu esmerado comentario. Celebro hayan resultado ser de tu agrado.
Con un abrazo fuerte desde el sentimiento de admiración.
Salvador.
 

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