Don Quijote en Las Ruideras

malco

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De aventuras y de entuertos

y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas
que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza
al medio de aquellos trigales.


¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas
y con certeza lo siento
volver a los gigantes
en estos molinos de viento.


Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.


¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar
sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar
del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento,
al frágil débil costillar.


¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso

lo podéis revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.


Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón
y de carácter tontón
el resabiado tunante,
y de seguro Rinaldo

junto con Carlo Magno,
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van
imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.


Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:


"Escuchad mi fiel amigo
ni en otras tierras donde fueras

como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas,
como estas no hay ninguna"


Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"


Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor,
no creéis sería mejor

esperaremos sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora,
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.


¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo,
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.


Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita a vos los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.


Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.


Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún falta lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.









 
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De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas

que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza

al medio de aquellos trigales.

¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas

y con certeza lo siento
volver a los gigantes

en estos molinos de viento.

Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.

¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar

sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar

del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.

¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso
lo podéis
revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.

Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón

y de carácter tontón
el resabiado tunante,

y de seguro Rinaldo
junto con
Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van

imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.

Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:
"Escuchad mi fiel amigo
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
ni en otras tierras donde fueras
como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
como estas no hay ninguna"

Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"

Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor
esperaremos
sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.

¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.

Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.

Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.

Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún viene lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.









Jajajajajaja es increíble Manuel, no he parado Un momento de reír por esta nueva aventura del Quijote en busca de su deseada Dulcinea. Te digo que me parecía estar leyendo al mismísimo Cervantes en nueva entrega...

Válame Dios mi señor, mire vuesa merced que a mollera dura no ha de haber nadie que le gane...¿No tuvo bastante en último entuerto que faltaronle varios dientes y costole tempo enderezar su adalgo cuerpo?
Que la tal Dulcinea no vendrá por ser fantasía de la vuestra mollera que antojose primero como andante caballero en crearos en lontananza a la tal dama cautiva de malandrines.
Que dígole a vuesa merced questa ventura sirvale a sus huesos ...que ya nosta pa' muchos trotes...así pues mi señor, quédese atusando el suyo bigote... que aún haya sano.

Mis felicitaciones Manuel...que maestría por Dios!!
 
Jajajajajaja es increíble Manuel, no he parado Un momento de reír por esta nueva aventura del Quijote en busca de su deseada Dulcinea. Te digo que me parecía estar leyendo al mismísimo Cervantes en nueva entrega...

Válame Dios mi señor, mire vuesa merced que a mollera dura no ha de haber nadie que le gane...¿No tuvo bastante en último entuerto que faltaronle varios dientes y costole tempo enderezar su adalgo cuerpo?
Que la tal Dulcinea no vendrá por ser fantasía de la vuestra mollera que antojose primero como andante caballero en crearos en lontananza a la tal dama cautiva de malandrines.
Que dígole a vuesa merced questa ventura sirvale a sus huesos ...que ya nosta pa' muchos trotes...así pues mi señor, quédese atusando el suyo bigote... que aún haya sano.

Mis felicitaciones Manuel...que maestría por Dios!!
Preparaos escudero
poned vuestra pluma en ristre
y al borrico dadle avios
que ya pronto os envío
es en serio no es en chiste
ni delirio catatónico,
y un correo electrónico
os mandaré con Rocinante
esperando os levante
el humor con gran premura
y sera cosa segura
otra muy loca aventura.


Gracias Luis, prepárate.
 
Última edición:
Preparaos escudero
poned vuestra pluma en ristre
y al borrico dadle avios
que ya pronto os envío
es en serio no es en chiste
ni delirio catatónico,
y un correo electrónico
os mandaré con Rocinante
esperando os levante
el humor con gran premura
y sera cosa segura
otra muy loca aventura.


Gracias Luis, prepárate.

¡Ay, que tiémblanme ya las posaderas, que veo cosa segura
dolores en la mollera por loca aventura de caballería que a vuesa merced róndele en el suyo delirio faciendo del mío vaticinio una palabrería!

Jajajajajaja haber por donde me sales!!!!

Aventuras en el oeste,
Aventuras en la Navidad
Aventuras en la playa
Aventuras...
 
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De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas

que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza

al medio de aquellos trigales.

¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas

y con certeza lo siento
volver a los gigantes

en estos molinos de viento.

Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.

¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar

sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar

del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.

¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso
lo podéis
revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.

Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón

y de carácter tontón
el resabiado tunante,

y de seguro Rinaldo
junto con
Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van

imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.

Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:
"Escuchad mi fiel amigo
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
ni en otras tierras donde fueras
como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
como estas no hay ninguna"

Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"

Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor
esperaremos
sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.

¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.

Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.

Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.

Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún viene lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.





Jajajajajajaja, has estado genial, Manuel. Buen coloquio entre Don Alonso y Sancho, y buena descripción de lo que a cada cual mueve, jajajajajajajaja, a Sancho, la pitanza, jajajaja, y al Caballero de la triste figura, las "fazañas" y la "pleitesía a las bellas damas", jajajajajajajaja.
Mientras hayan poetas como tú que se inspiran en tan elevada e inmortal obra de la literatura universal, Don Quijote seguirá vivo en el corazón de los hombres.
Un fuerte abrazo, querido amigo.
 
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De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas
que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza
al medio de aquellos trigales.


¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas
y con certeza lo siento
volver a los gigantes
en estos molinos de viento.


Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.


¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar
sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar
del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.


¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso

lo podéis revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.


Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón
y de carácter tontón
el resabiado tunante,
y de seguro Rinaldo

junto con Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van
imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.


Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:


"Escuchad mi fiel amigo
ni en otras tierras donde fueras

como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
como estas no hay ninguna"


Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"


Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor

esperaremos sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.


¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.


Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.


Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.


Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún falta lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.










JAJAJA bueno Manuel nuevas paginas para ese libro, que bien te desenvuelve en el, un placer disfrutar de tus divertidas aventuras literarias recreadas en Quijonadas, gracias por compartir tu instintivo talento, mis felicitaciones y admiración dejo contigo acompañada de un cálido abrazo.
 
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De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas
que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza
al medio de aquellos trigales.


¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas
y con certeza lo siento
volver a los gigantes
en estos molinos de viento.


Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.


¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar
sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar
del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.


¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso

lo podéis revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.


Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón
y de carácter tontón
el resabiado tunante,
y de seguro Rinaldo

junto con Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van
imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.


Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:


"Escuchad mi fiel amigo
ni en otras tierras donde fueras

como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
como estas no hay ninguna"


Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"


Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor

esperaremos sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.


¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.


Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.


Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.


Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún falta lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.








Que buenoooo, JaJaJa, que divertida aventura, como se nota que dominas El Quijote a fondo, parece uno estar leyendo al mismisimo Cervantes. Ingenio, talento literario y un domininio del lenguaje de la epoca muy notable. Me ha encantado, gracias por la invitación, se me había pasado esta joya poética salida de tus manos. Un abrazo amigo malco. Paco.
 
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De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas
que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza
al medio de aquellos trigales.


¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas
y con certeza lo siento
volver a los gigantes
en estos molinos de viento.


Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.


¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar
sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar
del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.


¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso

lo podéis revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.


Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón
y de carácter tontón
el resabiado tunante,
y de seguro Rinaldo

junto con Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van
imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.


Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:


"Escuchad mi fiel amigo
ni en otras tierras donde fueras

como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
como estas no hay ninguna"


Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"


Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor

esperaremos sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.


¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.


Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.


Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.


Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún falta lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.








Ayyy amigo Malco, pareces el mismísimo Cervantes, adentrarse en la lectura de estos ejemplares versos es disfrutar de unos bellos momentos que dejan la sonrisa bordada en el alma y un excelente humor. A mí a raíz de este excelente poema se me han ocurrido estos sencillos versos, que espero, sean de tu agrado:

Cambia el color del valle

y en tus ojos de ensueño

solo veis molinos de viento.


Lagunas de verde agua

se reflejan en tu mirada,

aflorando en ella

avecillas y setas,

comida rica que a don Sancho

le llenará la tripa.


Lucharás con gigantes

de brazos astillados,

y tu triste figura

será mi dicha y mi fortuna.


¡Ay, mi fiel hidalgo!

en las Lagunas de Ruidera

os espero este verano.

No olvidéis traeros

a vuestro leal escudero,

juntos celebraremos

el mejor de los encuentros.

Habrá pan y manteca,

chorizo y morcilla,

y una jarra de buen vino

hasta llenar la barriga.


No lo olvidéis mi señor,

venid presto y risueño,

aquí os espera una dama

que por vos daría la vida,

su sonrisa y hasta su alma.


Besazos mi querido Malco......muááááááckssss...
 
Ayyy amigo Malco, pareces el mismísimo Cervantes, adentrarse en la lectura de estos ejemplares versos es disfrutar de unos bellos momentos que dejan la sonrisa bordada en el alma y un excelente humor. A mí a raíz de este excelente poema se me han ocurrido estos sencillos versos, que espero, sean de tu agrado:

Cambia el color del valle

y en tus ojos de ensueño

solo veis molinos de viento.


Lagunas de verde agua

se reflejan en tu mirada,

aflorando en ella

avecillas y setas,

comida rica que a don Sancho

le llenará la tripa.


Lucharás con gigantes

de brazos astillados,

y tu triste figura

será mi dicha y mi fortuna.


¡Ay, mi fiel hidalgo!

en las Lagunas de Ruidera

os espero este verano.

No olvidéis traeros

a vuestro leal escudero,

juntos celebraremos

el mejor de los encuentros.

Habrá pan y manteca,

chorizo y morcilla,

y una jarra de buen vino

hasta llenar la barriga.


No lo olvidéis mi señor,

venid presto y risueño,

aquí os espera una dama

que por vos daría la vida,

su sonrisa y hasta su alma.


Besazos mi querido Malco......muááááááckssss...

Ay mi hermosa Dulcinea de Granada...hallaros en estas letras de loca aventura provóqueme más loca alegría que toda la vuestra Andalucía.
Muajkkksss mi querida Isabel...que poesía tan hermosa!!
 
Pinturas+Mexicanas+Clasicas15.jpg


De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas
que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza
al medio de aquellos trigales.


¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas
y con certeza lo siento
volver a los gigantes
en estos molinos de viento.


Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.


¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar
sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar
del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.


¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso

lo podéis revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.


Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón
y de carácter tontón
el resabiado tunante,
y de seguro Rinaldo

junto con Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van
imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.


Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:


"Escuchad mi fiel amigo
ni en otras tierras donde fueras

como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
como estas no hay ninguna"


Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"


Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor

esperaremos sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.


¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.


Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.


Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.


Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún falta lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.








Hermoso como formidablemente divertido en esa cualidad que te distingue: mantener agradablemente cautivo a tu lector en ese recorrer de versos armoniosos y descriptivos...
Un verdadero placer el acudir a esta agradable cita, muchas gracias por invitarme.
Mis felicitaciones por tu arte con toda mi alegría desde mi terruño mexicano hasta allá en tu bellísima Venezuela...
anthua62
 
Ayyy amigo Malco, pareces el mismísimo Cervantes, adentrarse en la lectura de estos ejemplares versos es disfrutar de unos bellos momentos que dejan la sonrisa bordada en el alma y un excelente humor. A mí a raíz de este excelente poema se me han ocurrido estos sencillos versos, que espero, sean de tu agrado:

Cambia el color del valle

y en tus ojos de ensueño

solo veis molinos de viento.


Lagunas de verde agua

se reflejan en tu mirada,

aflorando en ella

avecillas y setas,

comida rica que a don Sancho

le llenará la tripa.


Lucharás con gigantes

de brazos astillados,

y tu triste figura

será mi dicha y mi fortuna.


¡Ay, mi fiel hidalgo!

en las Lagunas de Ruidera

os espero este verano.

No olvidéis traeros

a vuestro leal escudero,

juntos celebraremos

el mejor de los encuentros.

Habrá pan y manteca,

chorizo y morcilla,

y una jarra de buen vino

hasta llenar la barriga.


No lo olvidéis mi señor,

venid presto y risueño,

aquí os espera una dama

que por vos daría la vida,

su sonrisa y hasta su alma.


Besazos mi querido Malco......muááááááckssss...
Al fin os he encontrado
hermosa dama engalanada
os buscaba en el Toboso
y vos moráis en Granada,
os mando en palomas
de esas mensajeras
mi dirección entera
en vuelo supersónico
mi correo electronico
para entretanto fuera
a tu amado escribierais,
Donquijote400@gmail.com
y para que ambos tengais
Mancodelepanto400@hotmail.com
y esperadme que raudo parto
con Sancho mi escudero
ardo en fuego por veros
y daros un apretón.

Gracias Isabel si me lo permites pondré tus hermosos versos en mi blog, abrazos y cariññññññños
 
Jajajajajajaja, has estado genial, Manuel. Buen coloquio entre Don Alonso y Sancho, y buena descripción de lo que a cada cual mueve, jajajajajajajaja, a Sancho, la pitanza, jajajaja, y al Caballero de la triste figura, las "fazañas" y la "pleitesía a las bellas damas", jajajajajajajaja.
Mientras hayan poetas como tú que se inspiran en tan elevada e inmortal obra de la literatura universal, Don Quijote seguirá vivo en el corazón de los hombres.
Un fuerte abrazo, querido amigo.
Gracias Jose por tus siempre agradables y simpáticos comentarios a este tipo de letras y por aceptar la invitación y por tus elogios que son recíprocos, recibe un grande abrazo de este tu admirador.
 
JAJAJA bueno Manuel nuevas paginas para ese libro, que bien te desenvuelve en el, un placer disfrutar de tus divertidas aventuras literarias recreadas en Quijonadas, gracias por compartir tu instintivo talento, mis felicitaciones y admiración dejo contigo acompañada de un cálido abrazo.
Gracias Mireya por las mariposas de tus letras que siempre dejan caer el polen del afecto en las mías, se te quiere, besos.
 
Que buenoooo, JaJaJa, que divertida aventura, como se nota que dominas El Quijote a fondo, parece uno estar leyendo al mismisimo Cervantes. Ingenio, talento literario y un domininio del lenguaje de la epoca muy notable. Me ha encantado, gracias por la invitación, se me había pasado esta joya poética salida de tus manos. Un abrazo amigo malco. Paco.
Gracias Paco por tus afectuosa y gentiles palabras, un abrazo.
 
Hermoso como formidablemente divertido en esa cualidad que te distingue: mantener agradablemente cautivo a tu lector en ese recorrer de versos armoniosos y descriptivos...
Un verdadero placer el acudir a esta agradable cita, muchas gracias por invitarme.
Mis felicitaciones por tu arte con toda mi alegría desde mi terruño mexicano hasta allá en tu bellísima Venezuela...
anthua62
Gracias Anthua por tus siempre afectuosas y gentiles palabras, recibe un cálido y amistoso abrazo hasta tu erguido Mexico.
 
Al fin os he encontrado
hermosa dama engalanada
os buscaba en el Toboso
y vos moráis en Granada,
os mando en palomas
de esas mensajeras
mi dirección entera
en vuelo supersónico
mi correo electronico
para entretanto fuera
a tu amado escribierais,
Donquijote400@gmail.com
y para que ambos tengais
Mancodelepanto400@hotmail.com
y esperadme que raudo parto
con Sancho mi escudero
ardo en fuego por veros
y daros un apretón.

Gracias Isabel si me lo permites pondré tus hermosos versos en mi blog, abrazos y cariññññññños
Ayyy Malco, qué grande eres amigo, me ha encantado tu lírica respuesta, y lo dicho, ... aquí os espero a vos y a vuestro escudero.......muáááááácksss.... apretados para repartíroslos entre los dos.
 
Al fin os he encontrado
hermosa dama engalanada
os buscaba en el Toboso
y vos moráis en Granada,
os mando en palomas
de esas mensajeras
mi dirección entera
en vuelo supersónico
mi correo electronico
para entretanto fuera
a tu amado escribierais,
Donquijote400@gmail.com
y para que ambos tengais
Mancodelepanto400@hotmail.com
y esperadme que raudo parto
con Sancho mi escudero
ardo en fuego por veros
y daros un apretón.

Gracias Isabel si me lo permites pondré tus hermosos versos en mi blog, abrazos y cariññññññños
Ayyy Malco es un verdadero honor que lo pongas en tu blog, me colmas de gratitud por ello....muáááááckssss....
 
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De aventuras y de entuertos
y otras zalamerías
están plagadas de historias
las novelas de caballerías,
mas ninguna alcanzaría
el valor y gran portento
con su muy grande talento
que CERVANTES le daría,
y aún está DON QUIJOTE
presente con sus locuras
en famélica cabalgadura
venciendo molinos de viento
con su flaca catadura
por los prados manchegos
con Sancho dando consejos
al de la triste figura.



Don Quijote en Las Ruideras

Henos de nuevo en La Mancha
con pasión aventurera
entre secano y pradera
la emoción se nos ensancha
y de ponerse tan ancha
entra un virtual caballero
y muy cercano le sigue
su tan robusto escudero.

Su fama al reino extendida
a todo rincón y agujero
no encuentra a nadie que diga
ese que ahora ha llegado
es el viril caballero
el tan mentado Quijote
el de golpizas y azotes
sin fortuna, sin dinero
pues con su triste figura
con la abollada armadura
y su espadilla de acero
va con su senil catadura
desfaciendo entuertos severos.

Las más increíbles razones
de sus torcidas visiones
que en su cabeza aparezca
encuentra enseguida a montones
de su locura respuesta
y dando inicio a la gresca
recibe de bofetones
volviéndose moretones
o algún cargamento de palos
le pone a crujir los huesos
pues de locura poseso
al derecho y en reverso
a su famélico cuerpo
al pobre le dejan tieso.

Sancho se llenó de tremores
al columbrar con su vista
entre la rala arenisca
destingue aquellos redores
y con temor se persigna
con angustioso lamento
al ver los molinos de viento
causantes de las tremolinas
tocándole a Rocinante
probar de la medecina.

Mi señor debo pediros
en nombre de Dulcinea
que no os forméis esa idea
atended al advertimento
pues son molinos de viento
y no gigantes rufianes
no vayáis a reclamarles
nuevamente sus desmanes
y un mal viento a los molinos
les haga girar sus aspas
que son cosas muy normales
y antes de caer las raspas
os manden de cabeza
al medio de aquellos trigales.


¡ Que decís, impertinente escudero !
pues aún creerlo no puedo
que no fueran temibles gigantes
que con valor y denuedo
y con mi noble talante
les vencí en este ruedo
y creo fue un nigromante
que con sus artes ocultas
ha hecho de resultas
y con certeza lo siento
volver a los gigantes
en estos molinos de viento.


Mas no os preocupéis
mi deuda ya está saldada
no me detendré ante nada
eso ya lo veréis,
marcharé con firme paso
a donde nace el ocaso
y espero me acompañéis
al encuentro de mi amada
caeré rendido en sus brazos
con mi alma ilusionada
y Dulcinea encantada
hará mi nidal su regazo.


¡ Válame Dios en que apuro !
de donde los palos vendrán
cuando con esos conjuros
con sospirar del aliento
sospecho los malos vientos
con tempestades serán,
pues cuando se pone a fablar
sin sano entendimiento
creyendo ser un juglar,
el morro hay que preparar
del venidero tormento
y menos en descuidar
por tan solo corto momento
al frágil débil costillar.


¿ En donde habrá de quedar
ese oculto lugar
donde nace el ocaso,
mi señor si es que acaso

lo podéis revelar?

Dejad noble escudero
la mala impertinencia
que no es virtud alguna
el sufrir de impaciencia,
confiad en mi sapiencia
que a manadas y borbotones
la providencia ha hecho dones
y os lo he demostrado
con coraje y con arrojo
en tantas ocasiones,
marchad junto a mi lado
y veréis el lugar sagrado
en que mi amada Dulcinea
mi más hermosa presea
espera por su amado.


Y rogad noble Sancho
que por todo el camino ancho
no vayáis a entrar en tremores
y acudan a vos los temores
ni os pongáis delirante
si de pronto en algún instante
aparezca cual sospiro
el muy afable MORGANTE
el de estatura gigante
el de apetito glotón
y de carácter tontón
el resabiado tunante,
y de seguro Rinaldo

junto con Carlo Magno
Ganelón y Roldan
que siempre a su vera van
imitando sin fortuna
con deseos anhelantes
las temibles aventuras
de este caballero andante.


Al fin de tanto trecho
sin dormir bajo techo
y el cielo su lumbrera
han llegado a Ruidera
y parecioles primavera
sus lagunas de cristales
y el Quijote en sus cabales
ha dicho sus sentencias:


"Escuchad mi fiel amigo
ni en otras tierras donde fueras

como LAS LAGUNAS DE RUIDERA
mis palabras sin audiencia
afinad bien el oído
en atención a mi elocuencia,
no hay en toda La Mancha,
ni en Albacete ni en Castilla
ni en algún Reino en su revancha
una hermosura en avalancha
con un paisaje y sus lagunas
como estas no hay ninguna"


Solamente una, su belleza le campea
y es mi amada Dulcinea
que es poema, hermosa glosa
y en la Tierra no hallase cosa
que a su lindeza se parezca
ni las rosas, ni las malvas
ni lirios ni jazmines
se acercan a los confines
de su altiva garbura
y os declaro y os juro
que su donosura
en mi amor no tiene fines"


Sancho adormitado
con el bostezo en la boca
hacia caso omiso
y risa le provoca
y pensando en los chorizos
las tripas ya le roncan.

Decidme mi señor
no creéis sería mejor

esperaremos sentados
y engullir algún bocado
no sea tanta la demora
pues ya mi panza implora
le meta algún recado
de vino acompañado
y la siesta de esta hora.


¡ Que me lleven los endriagos !
y además otros demonios
pues con vuestro parsimonio
me tenéis desesperado,
siempre a toda hora
solo habéis pensado
pareceme un hechizo
pensando en los chorizos
morcillas y pucheros
pareceme en la panza
tenéis un agujero.


Mi señor no os molestéis
no sufráis de calentura
pues en esta hermosura
aún no alcanzo a ver
a la hermosa mujer
que os quita los sueños
y vuesa merced el único dueño
con inmenso querer.


Habláis atinadamente
ya veréis por el poniente
verla aparecer
deslumbrante y refulgente
cual mil soles ardientes
a la hermosura de mujer,
podría ser que perdida
y algo confundida
no ha alcanzado ver
pues son tantas lagunas
esperemos sin premura
lo que pueda suceder.


Sancho frunce el cejo
y sacando del talego
un asado conejo
se dispone a comer
y aún para beber
un botellón de tinto vino
y como todo lo previno
saco hogazas a granel.

Don Quijote impaciente
con el ojo en el poniente
ve el cielo oscurecer,
mientras que Sancho ronca
con sueños de laurel,
han pasado cuatro días
y no quiere aparecer
Don Quijote desespera
y Sancho tan tranquilo
no para de morder.

Acabado el bastimento
Don Quijote en su lamento
manda a Sancho a reponer
mientras tanto el lo espera
y con fe y con esperanza

a Dulcinea verla aparecer.

Parte Sancho en rumbo fijo
desandando los caminos
sin saber cuando volver,

mientras Don Quijote
de repente le provoca
a la cima de una roca
subirse para ver
si la dulce Dulcinea
en laguna cercana
lo lograba ver,
mas que mala pata
con el musgo se resbala
y desde aquella altura
a la laguna va a caer
con adarga y armadura
como pudo suceder.

Dos días con sus noches
apresado en los derroches
en sus aguas sin salir
cuando al fin un tronco seco
que flotando navegaba
y Don Quijote con su espada
poco a poco lo acercaba
y asi pudo al fin salir,
chorreando como fuente
ajustose la barbera
subió enseguida la visera
y con el morrión caliente
bajo un sol inclemente
su cabeza era una hoguera.

Que roca tan imprudente
tiene al musgo malviviente
que resbala cual pendiente
y a las aguas cual vertiente
cae uno como fardo
y va como petardo
a sufrir el acidente
y casi pierde uno los dientes
por tan largo remojado
saliendo tan arrugado
igual que papel ajado.


Mas aún falta lo bueno
pues de Dulcinea nada
tres días han pasado
desde el incidente,
Don Quijote de repente
queriendo dar un paso
no movía ni los brazos
que desfachatada
la armadura oxidada
le impedía el movimiento
parecía un monumento

o estatua paralizada.









Gran trabajo Manuel. La narrativa en versos, analogías de la obra de Cervantes, en su filosofía cómica oculta para decir lo prohibido en su época siempre ha sido un arte y tú lo haces muy bien. Felicitaciones poeta, un abrazo.
 
Gran trabajo Manuel. La narrativa en versos, analogías de la obra de Cervantes, en su filosofía cómica oculta para decir lo prohibido en su época siempre ha sido un arte y tú lo haces muy bien. Felicitaciones poeta, un abrazo.
Agradecido poeta por tu gentileza, un abrazo Maldonado.
 
Gran trabajo Manuel. La narrativa en versos, analogías de la obra de Cervantes, en su filosofía cómica oculta para decir lo prohibido en su época siempre ha sido un arte y tú lo haces muy bien. Felicitaciones poeta, un abrazo.
Agradecido poeta.
 
Ay mi hermosa Dulcinea de Granada...hallaros en estas letras de loca aventura provóqueme más loca alegría que toda la vuestra Andalucía.
Muajkkksss mi querida Isabel...que poesía tan hermosa!!
Que buenos y merecidos piropos para Isabel.
Un abrazo querido amigo.
 
Gran trabajo Manuel. La narrativa en versos, analogías de la obra de Cervantes, en su filosofía cómica oculta para decir lo prohibido en su época siempre ha sido un arte y tú lo haces muy bien. Felicitaciones poeta, un abrazo.
Gracias Maldonado, un abrazo.
 
Ciertamente no es el primer poema de este tipo que te leo y hay que quitarse
el sombrero, porque eres un sabio de Don Quijote y lo manejas a tu antojo,
con una gracia y un desparpajo que ya envidiaría el mismísimo Cervantes.
Sólo me queda aplaudirte y decirte que cumpliste a la perfección tu cometido
porque la risa acompaña toda la lectura. Besitos apretados en tus mejillas.
 
Ciertamente no es el primer poema de este tipo que te leo y hay que quitarse
el sombrero, porque eres un sabio de Don Quijote y lo manejas a tu antojo,
con una gracia y un desparpajo que ya envidiaría el mismísimo Cervantes.
Sólo me queda aplaudirte y decirte que cumpliste a la perfección tu cometido
porque la risa acompaña toda la lectura. Besitos apretados en tus mejillas.
Gracias Ana M, por tus siempre bellas palabras, como te dije, tengo varios de humor del Quijote, otros , ejm, "Coloquio entre panas", " Consejo maracucho", donde utilizó el argot popular y en el otro el maracucho, si es de tu agrado leerlos.
Lástima no poder dejarte el enlace, el medio que estoy usando no me lo permite, pero por el perfil se ubican, disculpa.
Ya pasaré por tu rincón poético, internet se pone necia,un grande abrazo y GRACIAS...
 

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