Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Túnel
Respiro, es el final. Ensombrecido,
mi ser difuminado se contrae.
No sirve la palabra que nos trae
lo dulce de un consuelo prometido.
Camino por el túnel, remecido
libero a la costura que retrae...
Las luces no terminan, no decae
el tiempo, mi regreso es concedido.
La bruma deprimente se despeja
las manos invisibles no limitan,
mis actos son el viento que sin queja
sostiene a las palabras que dormitan.
Un sueño venidero se refleja
sus luces estrelladas precipitan.
Dvaldés
Respiro, es el final. Ensombrecido,
mi ser difuminado se contrae.
No sirve la palabra que nos trae
lo dulce de un consuelo prometido.
Camino por el túnel, remecido
libero a la costura que retrae...
Las luces no terminan, no decae
el tiempo, mi regreso es concedido.
La bruma deprimente se despeja
las manos invisibles no limitan,
mis actos son el viento que sin queja
sostiene a las palabras que dormitan.
Un sueño venidero se refleja
sus luces estrelladas precipitan.
Dvaldés
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