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Fluyen por mis venas los años caídos

penabad57

Poeta veterano en el portal
Aquí, en mis venas, hay un mundo legendario.

Vuelan hojas de otoño,
espectros sin casa,
diálogos oscuros como tinta imberbe.

La kermés exhibe lirios blancos,
lentejuelas de alambre,
voces sin nombre,
etéreas lunas,
el eco de los tranvías en raíles de agua.

Y la verdad con sus vestidos rojos,
dolorosa como la hoz que quiebra la espiga,
un crespón de alas y un rumor de fuentes
en mis oídos de cristal.

Digo, dirás, que en las venas una procesión de coros no existe,
digo,dirás, que la morada dibujó rosas en el delirio
como si el porvenir fuera el último abril
que aún no ha brotado.

Celebremos la tintura que engalana los eclipses de la luz
porque no quiero recordar a la hembra de ojos blancos
ni a la cariátide sin el friso a mi espalda.

Pero fluye el tiempo con la languidez abstracta de la inexistencia,
estandartes y lábaros, mulas sin horóscopo, tigres de mar,
ángeles que lloran en los suburbios de la noche.

¿Cuál es el destino de esta fila púrpura?
ya no tengo corazón ni mi rostro luce una piel de plástico,
ya la mueca es algo más que alegría
y en los tobillos mueren los deseos
como ratas desnutridas.

Aclamemos al reloj, príncipe de las horas,
dejemos que se masturbe el oráculo de los días,
que sea el resplandor del mañana la doctrina que heredas.

Que llegue al confín esta cohorte que es mi vida,
mi vida que boquea entre las nubes,
mi vida roja espora de un liquen tan inútil como mi voz,
cuando me vuelvo hacia atrás, y no sé qué decirle al vacío.













 
Última edición:
Aquí, en mis venas, hay un mundo legendario.

Vuelan hojas de otoño,
espectros sin casa,
diálogos oscuros como tinta imberbe.

La kermés exhibe lirios blancos,
lentejuelas de alambre,
voces sin nombre,
etéreas lunas,
el eco de los tranvías en raíles de agua.

Y la verdad con sus vestidos rojos,
dolorosa como la hoz que quiebra la espiga,
un crespón de alas y un rumor de fuentes
en mis oídos de cristal.

Digo, dirás, que en las venas una procesión de coros no existe,
digo,dirás, que la morada dibujó rosas en el delirio
como si el porvenir fuera el último abril
que aún no ha brotado.

Celebremos la tintura que engalana los eclipses de la luz
porque no quiero recordar a la hembra de ojos blancos
ni a la cariátide sin el friso a mi espalda.

Pero fluye el tiempo con la languidez abstracta de la inexistencia,
estandartes y lábaros, mulas sin horóscopo, tigres de mar,
ángeles que lloran en los suburbios de la noche.

¿Cuál es el destino de esta fila púrpura?
ya no tengo corazón ni mi rostro luce una piel de plástico,
ya la mueca es algo más que alegría
y en los tobillos mueren los deseos
como ratas desnutridas.

Aclamemos al reloj, príncipe de las horas,
dejemos que se masturbe el oráculo de los días,
que sea el resplandor del mañana la doctrina que heredas.

Que llegue al confín esta cohorte que es mi vida,
mi vida que boquea entre las nubes,
mi vida roja espora de un liquen tan inútil como mi voz,
cuando me vuelvo hacia atrás, y no sé qué decirle al vacío.












Aclamar al tiempo en ese desahogo que presencia el paso de a vida, un ritual de
empapadas imagenes para creer en polaridades a vizar asi a que el alma intente
salir de ese vacio de vuelta atras..., los años en un analisis de bella autoinmolacion.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Aclamar al tiempo en ese desahogo que presencia el paso de a vida, un ritual de
empapadas imagenes para creer en polaridades a vizar asi a que el alma intente
salir de ese vacio de vuelta atras..., los años en un analisis de bella autoinmolacion.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
Gracias, LUZYABSENTA, por acercarte a este poema y comentarlo tan amablemente. Un abrazo.
 
Gracias, LUZYABSENTA, por acercarte a este poema y comentarlo tan amablemente. Un abrazo.

Muy agradecido por la cordialidad de tu respuesta. Hay poesias que se merecen el reflejo de la atenta
reflexion y lectura precisa, pienso que es el caso de esta obra. por ello releo de nuevo para establecerme
y encontrarme mejor entre sus contenidos de ese sentible mirar de emociones que entregas.
saludos siempre amables de luzyabsenta
 
Digo, dirás, que en las venas una procesión de coros no existe,
digo, dirás, que la morada dibujó rosas en el delirio
como si el porvenir fuera el último abril
que aún no ha brotado.
Largo, denso, este poema de verdadera razón poética. Esta complicidad que se nos solicita al lector incita y excita a la relectura de tan sabrosos versos. El porvenir, amigo mío, no es el último abril, convención irredenta para quienes el tiempo y las circunstancias son; simplemente, actos de creación. Un soberbio poema que justifica la existencia de este foro. Un abrazo,
miguel
 
Largo, denso, este poema de verdadera razón poética. Esta complicidad que se nos solicita al lector incita y excita a la relectura de tan sabrosos versos. El porvenir, amigo mío, no es el último abril, convención irredenta para quienes el tiempo y las circunstancias son; simplemente, actos de creación. Un soberbio poema que justifica la existencia de este foro. Un abrazo,
miguel
Gracias, Miguel, por tu lectura y el generoso comentario que dejas. Un abrazo.
 
Aquí, en mis venas, hay un mundo legendario.

Vuelan hojas de otoño,
espectros sin casa,
diálogos oscuros como tinta imberbe.

La kermés exhibe lirios blancos,
lentejuelas de alambre,
voces sin nombre,
etéreas lunas,
el eco de los tranvías en raíles de agua.

Y la verdad con sus vestidos rojos,
dolorosa como la hoz que quiebra la espiga,
un crespón de alas y un rumor de fuentes
en mis oídos de cristal.

Digo, dirás, que en las venas una procesión de coros no existe,
digo,dirás, que la morada dibujó rosas en el delirio
como si el porvenir fuera el último abril
que aún no ha brotado.

Celebremos la tintura que engalana los eclipses de la luz
porque no quiero recordar a la hembra de ojos blancos
ni a la cariátide sin el friso a mi espalda.

Pero fluye el tiempo con la languidez abstracta de la inexistencia,
estandartes y lábaros, mulas sin horóscopo, tigres de mar,
ángeles que lloran en los suburbios de la noche.

¿Cuál es el destino de esta fila púrpura?
ya no tengo corazón ni mi rostro luce una piel de plástico,
ya la mueca es algo más que alegría
y en los tobillos mueren los deseos
como ratas desnutridas.

Aclamemos al reloj, príncipe de las horas,
dejemos que se masturbe el oráculo de los días,
que sea el resplandor del mañana la doctrina que heredas.

Que llegue al confín esta cohorte que es mi vida,
mi vida que boquea entre las nubes,
mi vida roja espora de un liquen tan inútil como mi voz,
cuando me vuelvo hacia atrás, y no sé qué decirle al vacío.














Intenso y maravilloso poema, un placer su lectura precisa. Siempre habrá alguien que busque. Un saludo Penabad!
 

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