nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Marcho en procesión
con esa loca esperanza
de que todo sea como siempre
o hace dos días.
Tu piel dulce cubriendo mi
cuerpo, susurros de alcoba,
íntimos.
Juguemos en el chapoteo
de los cuerpos.
Peregrino a ti , olfateando
las noches de fogatas
que abrazan orgasmos.
Deseoso, saltando puertas,
ventanas; vuelo, soy mañana.
Como peregrino exaltado.
Conjugando entre ambos, promesas.
Eternas promesas del siempre,
no me olvides, soy tuyo-mía.
Y regreso con ese peso de plomo
en los pies.
Enarcaste una ceja, extraña
sensación de vacío, fogata apagada,
amanecer de despedidas.
Tristes retornos.
De tu piel, la brisa del verbo
que nos acarició
Peregrino regresas.
Camino invertido.
Abatido; soy ayer.
Y un frío en el pecho
y el ya no más.
El ya no estás.
Amanece, lento.
Amanece.
con esa loca esperanza
de que todo sea como siempre
o hace dos días.
Tu piel dulce cubriendo mi
cuerpo, susurros de alcoba,
íntimos.
Juguemos en el chapoteo
de los cuerpos.
Peregrino a ti , olfateando
las noches de fogatas
que abrazan orgasmos.
Deseoso, saltando puertas,
ventanas; vuelo, soy mañana.
Como peregrino exaltado.
Conjugando entre ambos, promesas.
Eternas promesas del siempre,
no me olvides, soy tuyo-mía.
Y regreso con ese peso de plomo
en los pies.
Enarcaste una ceja, extraña
sensación de vacío, fogata apagada,
amanecer de despedidas.
Tristes retornos.
De tu piel, la brisa del verbo
que nos acarició
Peregrino regresas.
Camino invertido.
Abatido; soy ayer.
Y un frío en el pecho
y el ya no más.
El ya no estás.
Amanece, lento.
Amanece.
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