Siempre olvido.

Birbiloke

Poeta adicto al portal
Silencio y olvido.


Y supongo que el cielo habría sus puertas a nuestra tormenta
de nubes engordadas de grises y negros nubarrones,
mientras besábamos el tiempo de nuestra vida por delante.

Eran y rojos tus besos,
en la alcancía de la memoria del alzheimer,
esa terrible y egoísta enfermedad
para viejos que quieren desaparecer
de un mundo de niebla y tinieblas
en su esperanza de quien soy yo.

No me acuerdo, no se quien fui,
ni soy en mi ego taciturno.

Y la terrible tiniebla invadió mi espacio
apoderándose del sol y su luz.

Soy, solo su oscura sombra
y la rabia desperdigada
en el infinito donde no me acuerdo de ti ni de mi.
 
Bajo el terrible mal del Alzheimer pueden surgir momentos en que todo se recuerda y revive, así puede surgir un poema como este.

Englobo.gif
 
Al leer tu poema recordé a una amiga que cuido a su esposo quien padecía tan angustiante enfermedad, tanto amor desvaneciendose en el olvido y por otra parte tanto amor dando cuidados en memoria de lo que fue.
Saluditos hasta tu orilla
 
Silencio y olvido.


Y supongo que el cielo habría sus puertas a nuestra tormenta
de nubes engordadas de grises y negros nubarrones,
mientras besábamos el tiempo de nuestra vida por delante.

Eran y rojos tus besos,
en la alcancía de la memoria del alzheimer,
esa terrible y egoísta enfermedad
para viejos que quieren desaparecer
de un mundo de niebla y tinieblas
en su esperanza de quien soy yo.

No me acuerdo, no se quien fui,
ni soy en mi ego taciturno.

Y la terrible tiniebla invadió mi espacio
apoderándose del sol y su luz.

Soy, solo su oscura sombra
y la rabia desperdigada
en el infinito donde no me acuerdo de ti ni de mi.
Recordar en el olvido, revivir en esa "enfermedad" que predice
el complejo extremo de lo olvidado. queda ahi ese amor taciturno.
todas esas esperanzas de iluminacion imperfecta que diluyen la
realidad de lo que uno fue. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Silencio y olvido.


Y supongo que el cielo habría sus puertas a nuestra tormenta
de nubes engordadas de grises y negros nubarrones,
mientras besábamos el tiempo de nuestra vida por delante.

Eran y rojos tus besos,
en la alcancía de la memoria del alzheimer,
esa terrible y egoísta enfermedad
para viejos que quieren desaparecer
de un mundo de niebla y tinieblas
en su esperanza de quien soy yo.

No me acuerdo, no se quien fui,
ni soy en mi ego taciturno.

Y la terrible tiniebla invadió mi espacio
apoderándose del sol y su luz.

Soy, solo su oscura sombra
y la rabia desperdigada
en el infinito donde no me acuerdo de ti ni de mi.

Me agrado la forma en la cual expresar esa transición que da inicio ante la ausencia.
Por otra parte, podría ser afortunado dado que muchos jamas encontramos olvido
Saludos
 
Silencio y olvido.


Y supongo que el cielo habría sus puertas a nuestra tormenta
de nubes engordadas de grises y negros nubarrones,
mientras besábamos el tiempo de nuestra vida por delante.

Eran y rojos tus besos,
en la alcancía de la memoria del alzheimer,
esa terrible y egoísta enfermedad
para viejos que quieren desaparecer
de un mundo de niebla y tinieblas
en su esperanza de quien soy yo.

No me acuerdo, no se quien fui,
ni soy en mi ego taciturno.

Y la terrible tiniebla invadió mi espacio
apoderándose del sol y su luz.

Soy, solo su oscura sombra
y la rabia desperdigada
en el infinito donde no me acuerdo de ti ni de mi.
tienes una valiosa ventaja, yo no puedo olvidar ni mi nombre


grato leerte
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba