kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
JOVEN O NO JOVEN, ESA ES LA CUESTIÓN
Cuando la juventud entra en combate
nada termina porque todo empieza
y la vida se vive sin debate.
El joven es la ola que tropieza
contra la playa virginal del pecho
descubriendo en su espuma la pureza.
¡La vida es para él tan solo un hecho!
Un relámpago añil, un brote verde
que se eleva ante el fósil del helecho.
El tiempo no lo gana ni lo pierde
porque es suyo el instante que concentra
el tiempo que te besa y no te muerde.
¡El joven busca sin buscar y encuentra
su piedra de Rosetta en la espesura!,
y cuanto más la esquiva, más se adentra…
Y en su conspicua y demencial cordura
acaricia las ondas de su cable
al filo de una nada prematura.
El joven deja que su ser le hable
mientras el cielo asiste estupefacto
ante su ahora puro e incontestable.
—Si el ayer es un beso sin contacto
el ahora es un clímax que eyacula
hallazgos que trascienden en el acto.—
Y ese joven hierático bascula
suspendido en los sueños de su alambre…,
pero el tiempo ya gira y se postula.
Y así, al poco, una paz calma el enjambre.
Su coraje se viste de franela
y un empacho vital le roba el hambre.
Cuando uno ya no es joven se consuela
con que lo bello es bello si termina
y otras frases que nacen de la estela.
El no joven perdió a su golondrina
y en el silencio de su nido late
un tomate maduro de piel fina.
¡Es un quiero y no puedo!, un aguacate
que se palpa y se posa en la balanza,
un tiempo que amenaza con dar mate.
Es un pasmo de auxilio que no alcanza,
un buñuelo relleno de pasado,
un mar de fondo y su inquietante danza.
Pero es cierto, también, por otro lado,
que empiezas a querer al niño aquel
que aguardaba, paciente, en tu costado.
La luz azul te cubre con su miel
y en la mortaja del recuerdo vivo
te abrazas a la niebla del laurel...
¡No seas del instante un fugitivo
y encuentra el manantial que reverbera
en el óleo del fruto de tu olivo!
¡Se trata de vivir la vida entera!;
ser frutos de la luz y de sus sombras,
hacer por que la vida te requiera
y así sentirte en paz cuando te nombras.
Kalkbadan
En Madrid, a 4 de diciembre de 2020
Cuando la juventud entra en combate
nada termina porque todo empieza
y la vida se vive sin debate.
El joven es la ola que tropieza
contra la playa virginal del pecho
descubriendo en su espuma la pureza.
¡La vida es para él tan solo un hecho!
Un relámpago añil, un brote verde
que se eleva ante el fósil del helecho.
El tiempo no lo gana ni lo pierde
porque es suyo el instante que concentra
el tiempo que te besa y no te muerde.
¡El joven busca sin buscar y encuentra
su piedra de Rosetta en la espesura!,
y cuanto más la esquiva, más se adentra…
Y en su conspicua y demencial cordura
acaricia las ondas de su cable
al filo de una nada prematura.
El joven deja que su ser le hable
mientras el cielo asiste estupefacto
ante su ahora puro e incontestable.
—Si el ayer es un beso sin contacto
el ahora es un clímax que eyacula
hallazgos que trascienden en el acto.—
Y ese joven hierático bascula
suspendido en los sueños de su alambre…,
pero el tiempo ya gira y se postula.
Y así, al poco, una paz calma el enjambre.
Su coraje se viste de franela
y un empacho vital le roba el hambre.
Cuando uno ya no es joven se consuela
con que lo bello es bello si termina
y otras frases que nacen de la estela.
El no joven perdió a su golondrina
y en el silencio de su nido late
un tomate maduro de piel fina.
¡Es un quiero y no puedo!, un aguacate
que se palpa y se posa en la balanza,
un tiempo que amenaza con dar mate.
Es un pasmo de auxilio que no alcanza,
un buñuelo relleno de pasado,
un mar de fondo y su inquietante danza.
Pero es cierto, también, por otro lado,
que empiezas a querer al niño aquel
que aguardaba, paciente, en tu costado.
La luz azul te cubre con su miel
y en la mortaja del recuerdo vivo
te abrazas a la niebla del laurel...
¡No seas del instante un fugitivo
y encuentra el manantial que reverbera
en el óleo del fruto de tu olivo!
¡Se trata de vivir la vida entera!;
ser frutos de la luz y de sus sombras,
hacer por que la vida te requiera
y así sentirte en paz cuando te nombras.
Kalkbadan
En Madrid, a 4 de diciembre de 2020
Última edición: