" A-las Sinsombrero"
A las alas que vuelan libremente,
que nacen bajo plumas de un tintero
que es pájaro de bien, dulce jilguero
trinando verso anónimo y silente.
A todas las victorias y su ausente
trazado por un orden con sombrero
(que es orden solo aquel que pone esmero
en dar lugar igual y "no consiente").
A aquellas que aun con nombre no se os nombra,
que sois luz de un poema encarcelado,
mujeres de cabeza y a la sombra.
Mujeres, ¡sí, poetas!, ¿ es pecado?
¡Seguid!, hay Dios, ¡seguid!, Él desescombra
el cielo que a las aves fue negado.
https://es.wikipedia.org/wiki/Las_Sinsombrero
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https://es.wikipedia.org/wiki/Las_Sinsombrero
He vuelto a tu soneto, para agradecer de nuevo esta referencia, este homenaje que haces "a las Sinsombrero"para dejar aquí algo de información, más cercana.
Origen del nombre[editar]
Un día, en el Madrid de los años 20, Federico García Lorca, Salvador Dalí, Margarita Manso y Maruja Mallo pasearon por la Puerta del Sol quitándose el sombrero. Esta actitud transgresora pretendía romper la norma y, metafóricamente, en ausencia de la pieza que tapa la cabeza, liberar las ideas y las inquietudes. El mismo Borges se hizo eco de esta práctica en su artículo “Los intelectuales son contrarios a la costumbre de usar sombrero”. Una de estas mujeres que protagonizó la anécdota, Maruja Mallo, la explica de la siguiente manera “Un día se nos ocurrió a Federico, a Dalí, a Margarita Manso y a mí quitarnos el sombrero porque decíamos que parecía que estábamos congestionando las ideas y, atravesando la Puerta del Sol, nos apedrearon llamándonos de todo”.
El origen del nombre Las Sinsombrero para denominar a las mujeres pertenecientes a la Generación del 27 viene del proyecto transmedia del mismo nombre creado por Tània Balló Colell, Serrana Torres y Manuel Jiménez Núñez (estrenado en el Festival de Cine de Málaga el 24 de abril de 2015 y posteriormente emitido en La 2 de TVE dentro del programa Imprescindibles, el día 9 de octubre de 2015) quienes tomaron la anécdota contada por Maruja Mallo para dar nombre al proyecto que acabaría denominando a estas mujeres.
En plena dictadura de Primo de Rivera, en una España todavía cerrada y de espaldas al mundo, este gesto, quitarse el sombrero, los convirtió en rebeldes, especialmente a las mujeres. Para ellas, prescindir del sombrero implicaba abandonar el corsé de la época y, por tanto, no conformarse con el papel de esposas y madres.
Se cuentan entre las mujeres que tuvieron ese enorme peso en la vanguardia artística de principios del siglo XX nombres como
Maruja Mallo (Vivero 1902-Madrid 1995), pintora;
Rosario de Velasco (Madrid 1904-Barcelona 1991), pintora;
Marga Gil Roësset (Madrid 1908-Las Rozas 1932), escultora, ilustradora y poeta;
María Zambrano (Vélez-Málaga 1904-Madrid 1991), filósofa;
María Teresa León (Logroño 1903-Madrid 1988), escritora;
Josefina de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 1907-Madrid 2002), poeta;
Rosa Chacel (Valladolid 1898-Madrid 1994), escritora;
Ernestina de Champourcín (Vitoria 1905-Madrid 1999), poeta;
Concha Méndez (Madrid 1898-México 1986), escritora;
Margarita Manso (Valladolid 1908-Madrid 1960), pintora;
Delhy Tejero (Toro, Zamora 1904- Madrid 1968), pintora e ilustradora,
Ángeles Santos (Portbou 1911-Madrid 2013), pintora y artista gráfica y
Concha de Albornoz (1900-1972).