Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella se hace agua entre mis labios,
se viste de alas y cae como rocio al viento, entre los rizos del sol medio dormido
Ella se torna en estrellas prendidas,
de astros fulminados por un beso
Yo soy de ella libre como las corrientes
ancladas a su barca, tan libre como
el lienzo que se alza entre las olas de un te quiero fúlgido,
como hoguera entre sus ojos
despiertos sobre una arena dispuesta
Ella es simplemente la llama en mi tren descarrilado, una mecha que estalla
al futuro preciso, donde me aguarda ella vestida de crepúsculos sin tiempo
Ella es las hojas primaverales de una vid entusiasmada
ella se hace ada y me ayuda a surcar
los viñedos del alma, donde el tiempo se separa de la materia y solo queda la nada del olvido
En cuáles horizontes me encontraría
sin ella de brújula precisa,
Ella se me hace todo entre un cosmo
de latidos vacío, movidos por la brisa
Yo me siento de ella y siento sus labios
tan míos.
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