Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las estrellas comenzaban a aparecer en el cielo como si nada hubiera pasado y un tenue olor a flores comenzaba a recordarle otra cosa….sí, una iglesia llena de esa fragancia en donde rezaba El Ángel de la Guardia, con una devoción absoluta.
Sonrió –creo que me enojaría demasiado, si me contestaras ahora-
Sonrió –creo que me enojaría demasiado, si me contestaras ahora-